Manos de cristal y ojos de papel
Pies de plomo
Pesada
Muy pesada
Tanto pesa la cabeza que se dio de lleno contra la pared
El vestido blanco esta manchado
Y el corredor, el corredor esta lleno de lágrimas
Pero ella no llora, no puede llorar
Tiene ojos de papel y corazón de piedra
Piedra que se empieza a quebrar, dejando restos de polvo
Polvo y cenizas, pues sus ojos ahora arden
No puede llorar y eso le quema
Le quema en el alma
Eso que pesa.
Era capaz de apagar las llamas a sudor y lágrimas
Ahora con el fuego prende su cigarro
Ahora con el fuego calienta su lengua de hielo
Y aunque no llore, algo de ella se escapa a chorros
Y aunque no ría, algo de ella sonríe mientras se rocía
Y aunque alimente el fuego, algo de ella se apaga.
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Holocausto
PoesíaTodo lo que se puede leer aquí desde los cuentos y los experimentales poemas, las cartas o simplemente pensamientos, son para alguien que nunca los leerá. Este es mi horrocrux en caso de que muera de amor pueda volver por mi próxima tragedia.
