Capitulo 3

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En ese momento pensó que se estaba volviendo loca, por distintas razones, como que estaba hablando con alguien en el espejo, había soñado con él, le estaban saliendo alas, era un ángel y aunque ya era hace mucho tiempo, tenía poderes. En ese lapso de tiempo Miguel la observaba muy detenidamente. Su cara pálida pero tierna resaltaba cierto encanto en su ceño fruncido.

-Tengo otra pregunta, ¿Cómo se que eres real y no es un tipo de problema mental que me está ocurriendo?.

Miguel sonrió y luego respondió de una forma muy extraña.

-¿Quieres que te enseñe?.

-Depende-respondió Catrina

-¿Y, de qué depende?.

-Depende de si lo que vas a hacer es algo raro, o doloroso. No sé, hay un mundo de posibilidades.

-Definitivamente no duele, pero es un poco extraño.- dijo con diversión en la mirada

-Enséñame.

El sacó una cadena, con un tipo de diamante en el último eslabón.

-Esta piedra-dijo señalando el pequeño diamante-Es un zafiro de viento, con el puedo traspasar los espejos.- dijo emocionado, como un niño cuando le enseña a alguien su juguete nuevo.

-Continua, quiero ver.

El comenzó a girar el zafiro sobre su cabeza y de un pronto a otro este se encendió con una luz muy resplandeciente. Le pidió que se alejara para no lastimarla, pero se detuvo al examinar el cuerpo delgado de Catrina.

-¿Qué pasa? No pares, quiero ver.

-Pienso enseñártelo después de que te duches. Así podemos hablar sin interrupciones.-dijo pensativo

-¡No es cierto!, ¿Por eso paraste?- dijo ella enojada

-Creo que si, además de que como esta semana no vas al colegio, tenemos mucho tiempo.

-Está bien, pero vete a donde quiera que puedas ir mientras me baño.

-Ok, luego te veo.

-¿Cómo te llamo después?- Preguntó preocupada

-Toca 3 veces el espejo y di mi nombre.

-Ok, adiós.

-Chao.- dijo el antes de desaparecer

"Me estoy volviendo loca" pensó

Luego de la extraña conversación con Miguel, se metió a la ducha y duro por lo menos 30 minutos en ella. Cuando el agua caliente caía por su espalda sentía agujas en sus omóplatos, por lo que se bañó con agua fría. Esto no era una molestia, ya que en esa parte del mundo el calor por la humedad esa casi insoportable.

Al salir, miro al espejo y se sintió aliviada de que como dijo Miguel, no la había espiado. Se vistió rápido, pero tuvo que hacer 2 huecos en su blusa, para que sus supuestas alas pudieran salir sin que le molestaran tanto. Todavía dolía, pero no era un dolor tan exagerado como cuando la camisa caía encima de ellas.

Se miró al espejo por unos 5 minutos, su cabello castaño caía por debajo de sus hombros, su piel pálida como la de un zombi resaltaba por el color verde de sus ojos, su delgada figura llamaba la atención con sus curvas, pero no eran exageradas. Se preparó, toco 3 veces el espejo y gritó el nombre de su nuevo amigo.

-Me extrañaste.- dijo cuándo su figura apareció

-Claro, eres tan amigable que casi me derrito por no verte los últimos 45 minutos- dijo Catrina sarcásticamente.

-Bueno Cat, tengo ese efecto en las personas locas.

-Touche

-Jaja, ¿ya quieres que te enseñe?- dijo él

-¿Me vas a dejar plantada como antes?

-Definitivamente, no

-Que bien, enséñame- dijo ella cansada de lo mismo.

Cuando Catrina lo preguntó, Miguel sostuvo el diamante sobre su cabeza otra vez, y repitió el mismo procedimiento, unos 5 segundos después desapareció frente a sus ojos. Ella del asombro choco con la pared trasera, provocando que se golpeara las alas en crecimiento. Eso más la luz que la cegó hizo que se tropezara y que casi callera, pero no fue así.

Alas Para EncontrarleWhere stories live. Discover now