Nora
—otra vez, venga inténtalo.
—vale–dije.
Di otra vez uno de los pasos más difíciles en danza, hasta que me salió.
—Muy bien Nora, así me gusta.
Me dirijí hacia los vestuarios para cambiarme, ah por cierto me llamo Nora Miller, tengo 17 años voy a primero de bachillerato, ahora donde estoy es en mi clase de danza, la danza me gusta muchísimo desde pequeña, mis padre me metieron en este mundo cuando era pequeña, he ido a muchos sitios a bailar, según mi profesor de danza, Ramiro, soy una de las mejores y eso me hace sentirme bien, pero hay algo que me gusta más que bailar y es la música, nadie lo sabe, solo mi mejor amigo Dean.
Ahora mismo estoy en mi bicicleta illendo a la biblioteca, uno de mis lugares favoritos donde puedes estar un montón de tiempo, se te pasan las horas volando.
Me llego un mensaje de Dean diciéndome que si quería ir a la fiesta de Leila y la verdad no me apetecía asique le dije que no.
Salí de la biblioteca y fui de camino a casa.
El semaforo se puso en rojo y había una limusina que pasó a toda prisa y pudo atropellar a una niña que estaba pasando por el paso de peatón me baje de la bicicleta y fui hacia donde estaba parado la limusina y dije:
—Oyeeee tuuuu, que coño haces, pero no has visto que has podido atropellar a una niña ¿Eres idota o que?
El conductor era un mal educado.
—chica tengo que llevar a este magnífico chico a un intrevista.
Pero esto es enserio , no me puedo creer que la sociedad cambie a peor.
La ventana de atrás se abrió y se asomó un chico, más o menos de mi edad con unas gafas de sol.
—¿Esben algún problema con esta chica?
—¿Perdona? , el problema aquí es lo mal educados que sois.
—Valla, perdona por intentar llegar deprisa a una entrevista.
—Ami me da igual si llegas tarde o no, deberéis tener cuidado.
Se quito las gafas de sol y las llevo a sus manos y me miró fijamente, vi sus ojos de color miel, transmitía una sensación muy rara.
—haber chica, ¿sabes con quien estás hablando ?
Sonó el motor de la limusina, se volvió a poner las gafas de sol, tapando aquellos ojos de color miel.
Y se fue dejándome la palabra en la boca.
De verdad nose como puede haber gente tan creída.
Después de el espectáculo que tuve fui a mi casa, me tomé una ducha relajante y me puse mi pijama y fui hacía el despacho de mi padre, le iba a contar que pronto tenía una exhibición de baile para ver si podía venir a verme.
—Papa, pronto se acerca la exhibición de baile vas a venir a verme?
—No lo sé cariño tengo mucho trabajo.
—Pero papá es unas de las exhibiciones más importantes para mí.
—Bueno lo intentaré – justo cuando acabado esas tres palabras le sonó el móvil y empezó hablar con alguien como si yo no existiera, no me preguntó ni siquiera como me fue la clase o que me había pasado durante el tráfico todos los días es igual, mi padre solo está pendiente de su móvil o su trabajo, tampoco lo suelo ver mucho en casa porque como trabaja mucho pero hace poco pidió un traslado con un evento que están haciendo en casa, según él es para pasar más tiempo conmigo pero es que ni eso porque es como si no estuviera.
Mi madre quiere mucho a mi padre y a mí, aunque ella también trabaja muchísimo, trabajan en el mismo sitio y ella también pidió el traslado.
Si os digo la verdad mis cosas nunca se lo he tenido que decir a mi madre nose es algo que nunca he echo desde pequeña, por ejemplo para mis estudios nunca le he pedido ayuda a ella, más bien a Amanda, que Amanda es mi Nana por así decirlo. Aveces me gustaría hablar de cosas que me sientan mal con mi madre pero no soy capaz, ella tampoco me cuenta las suyas.
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De Todas Las Estrellas Te Eligo Atí
RomanceNora, una chica extrovertida, le gusta el peligro y le encanta la música, una buena estudiosa. Pero derrepente todo en su vida pega un giro, conoce a un chico que le hará volar por las nubes.
