Corría a toda velocidad, estaban a punto de alcanzarla. ¿Como era posible que esto le había sucedido? ¿Como ocurrió?
Unos disparos la pasaron, no quiso ni voltear. Control animal, la policía, y unos extraños robots humanizados, la perseguían por toda la ciudad.
No sé que pasó, ni el como fue, pero debo encontrar un lugar donde ocultarme.
De algún modo, llegó a un callejón sin salida, se sentía pérdida. Observó a todos lados. Subir al techo no era una opción, había un helicóptero siguiéndola también. Miró las paredes de los edificios, los tanques de basura, una alcantarilla... Esperen, ¡la alcantarilla! A nadie se le ocurriría buscar ahí.
Como pudo y lo más rápido posible, abrió la tapa del drenaje y entró. Bajó después de colocar de nuevo la tapa en su lugar, solo escuchó varias voces, pero después, solo se oyó algo como una pelea, gritos de batalla, etcétera. Sin dudar, se escondió en un camino de alcantarilla, aun escuchando dicha pelea. La tapa se abrió y ella se ocultó.
-¡Y de nuevo la victoria es nuestra!
-¡Cállate Mikey! Siempre te digo que no celebres demasiado pronto.- ¿Y que son ellos?
-Raph tiene razón, no es la primera vez que el Kraang aparece de la nada, pero esta vez todo era distinto. Es como si estuvieran persiguiendo algo.
-Se hizo un alboroto, así que seguramente, perseguían algo, o a alguien- El mutante suspiró, y se recargó en una pared, mientras que los demás, también descansaban. No podía dejar de observarlos, eran curiosos, jamás en su vida los había visto, tal vez por eso, estaban ahí abajo junto con ella (por así decirlo), seguramente se ocultaban, como ella lo estaba haciendo en ese momento.
-Lo averiguaremos después, mientras tanto, regresemos a la guarida, Sensei nos debe estar esperando.- Y así, los cuatro mutantes se fueron con total calma.
Parece ser que, viven aquí abajo.
Se asomó de a poco, solo podía ver como se alejaban, pensaba seguirlos, pero no quería que se diera cuenta de su presencia.
Vamos Lina, fuiste entrenada para escabullirte. ¡No lo arruines! Se una ninja.
Y sin más, con cautela los siguió. Era muy cuidadosa de que no se percataran de su presencia, aunque en ocasiones, volteaban a ver hacia atrás.
-Leo, siento como si nos estuvieran siguiendo- Decía el de naranja.
-Tranquilo Mikey, tal vez sea algún insecto.
-¡¿Insecto?!- Gritó el de rojo trepando a la espalda (o caparazón) del más alto.
-¡Rapha! ¡Quitate de encima! Estás chaparro pero pesas- y este bajó con enojo.
-¡Oye! ¿¡Me acabas de llamar enano pesado!?- El pecoso reía mientras que se desataba una pelea entre los dos hermanos. El de azul solo se frustró y trató de apaciguar las cosas.
-¡Ya basta chicos! Estamos llegando así que calmense- Obedecieron a regañadientes, siguieron su camino.
La jóven, solo miraba con una sonrisa al grupo. Los miraba a detalle, notó el color que identificaba a cada uno.
Abuelo, los encontré.
Unos años después
Un día totalmente normal en Nueva York, los negocios vendiendo su mercancía, niños y adolescentes yendo a la escuela, personas normales en sus trabajos, el TCRI explotando... Esperen ¿otra explosión en el TCRI? En parte, se había echo normal ver explosiones en el TCRI del centro, pero siempre ocurrían de noche.
-¡Lo tengo!- La chica corría, traía una cápsula de mutágeno en la mano. Subía a los techos de un salto, estaba siendo perseguida por los "Norms".
-Kraang, las que es conocida como Panda escapa con la conocida como Cápsula de Mutágeno que pertenece a Kraang- Hacia días que buscaba una de dichas cápsulas, la necesitaba con urgencia ¿Porque? Necesitaba eso o si no, su plan no podría ir en marcha. Tal vez era de día, si, pero esta era la única manera.
Era habitual en ella huir de estos robots alienígenas, así que tenía todo calculado con exactitud. Llegó a su callejón y bajó por una alcantarilla para después correr por su camino ya marcado. Logró evadirlos y los perdió.
-Otra victoria para Fujioka- se dijo a si misma.
Llegó a un gran espacio, como si viviese ahí, solo que este lugar, tenía mesas, matraces, productos de ciencia, algunos químicos y libros, parecía su laboratorio secreto.
Dejó el envase con Mutágeno en una de estas mesas y fue a donde tenía una centrífuga. La encendió y la puso andar, mientras tanto, hacia alguna mezclas que tenía ya listas para crear. Con precaución, tomó la cápsula de Mutágeno y la abrió para después, con un gotero, tomar un poco de este y hecharlo en una de sus mezclas. Al ponerlo, solo hizo una mínima reacción y tiró humo. Fue a la centrífuga y sacó un tubo de ensayo que metió ahí, tenía un líquido azul claro, vertió un par de gotas en la mezcla anterior; no hubo reacción fuerte, solo humo azul, muy azul.
-Perfecto- se dijo a si misma. Fue a un baúl que tenía cerca, sacó su bolso de flechas y la puso en la mesa, tenía una flecha lista.
Una bolita de silicona, la relleno con su mezcla. Después, la puso en la punta de la fecha, que era solo un palo sin punta, apuntó a donde un "tiro al blanco" y dió. Quedó justo como ella lo quería.
-¡Oh si nena! ¡Lo logré!- gritaba alegre mientras bailaba ridículamente. No le importaba, estaba sola. Rellenó más bolitas iguales, las puso igual que la primera flecha y las metió en su bolso.
-Flechas de humo- nombró. -Casi tan geniales como las bombas de humo- rió para si misma y en su bolso, puso más flechas pero con punta. -Será perfecto cuando esté en combate- dijo.
Una vez lista, salió de su guarida, no sin antes, cargar con una katana que tenía en la pared.
-Estoy lista abuelo... Preparada para enfrentar mi destino.
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•PROTECTOR• 'Leonardo Hamato'
FanfictionSiempre se debe ser muy estricto cuando se es el hermano mayor ¿no? Tener un equipo y ser el líder, es difícil, en especial si tu padre se ha ido. Todo acabó, no hay destructor, no hay Kraangs, o al menos están tranquilos, solo se patrulla por las...
