Aún recuerdo nuestro primer beso, todo se sintió tan libre y mágico, la neblina que cubría mi mente hacia parecer todo normal y esperado, nuesto primer beso fue el más tierno que nos hemos dado, todo se sentía en colores, cuando colocastes tus mandos en mi rostro, como me abrazarste sin querer soltarme, el sentimiento de comodidad y cariño, de amor y aceptación, fueron muchas de las cosas que malinterprete de nuestra relación, no me molesta pensar en mi ingenuidad ni haber esperando un cuento de Príncipe azul, me enorgullece saber que puedo amar de tal manera, tan pura y sencilla, y al mismo tiempo tan fuerte y apasionada. Puede que ese beso haya sido todo mi imaginación, que el amor que veía en tus ojos era en realidad el reflejado del mio en los tuyos, creí que lo que teníamos era real, me sentí la persona más feliz, un tipo de felicidad que te pone a bailar, el tipo de felicidad que si se pudiera encapsular sería suficiente para pasar las soledades, pero que si se acababa te podría llevar a la demencia. Todo era de tonos naranjas, todo era de olores dulces, todo era de sensaciones suaves, de sentimientos frágiles. Nuestro primer beso me hizo sentir tan feliz, si tan sólo hubiera sabido que no significó nada para ti.
No me gusta pensar en esa parte de la historia, siento que mi recuerdo es Rosa y cuando pienso en tus mentiras, engaños y manipulación, mi memoria se tinta de tonos azulados, no se porque no pudiste ser honesto conmigo, no se porque no confiaste en mi, porque creiste que mis sentimientos no eran de cristal, que las más leves de tus palabras podían romperme y no se podrían volver a pegar, tal vez te asustaste de algo tan real, te dio miedo saber que alguien te amaba más de lo que tu te podrías alguna vez amar, tal vez sentiste que te estaba usando, no lo se, no te lo pregunté, en el momento que todo colapso, cuando el último cristal se rompió, sólo tome mis cosas, lo último de cordura que quedaba en mi frágil estabilidad emocinal y corrí, corrí lo más rápido que pude, lo más lejos que pude estar, descalza en la noche, teniendo miedo de la oscuridad, pero era mejor el miedo a lo desconocido al miedo que sentía que tu indiferencia terminará destruyendo lo mejor de mi, este fue otro tipo de felicidad, la felicidad que se tiene cuando se escapa de la mediocridad, cuando se escapa libre de la opinión popular, cuando se es consiente que la única persona que tiene derecho a destruirte eres tú. Todo se sintió muy rápido, tonos azules, la sensación de correr en contra corriente en una tormenta abismal, mientras huía, mientras me aleja de mi abusador emocional, y dejaba los miedos atrás, este es el tipo de felicidad que debe estar en toda mujer, no tener miedo de irse de un lugar donde no es querida y no tener miedo de volver empezar.
KAMU SEDANG MEMBACA
The Peak Of My Emotions
RomansaComo desearía que fuera mi vida para mis distintas yo
