Tener o no tener.
Llorar su ausencia y también su presencia.
La vista que deslumbra y quiebra el alma.
El nudo en la garganta.
Un corazón herido por falta de amor, de paciencia, de amabilidad.
Gritar y romper un espejo para cortarte con sus restos.
Desgarrar la piel a punta de golpes y rasguños.
Llorar y quebrarse de nuevo el corazón.
Buscar cosas en vano.
Lloramos lo que nunca regresa. Reímos con lo que llega.
Sentir el alma en fuego y contener el aliento para no gritar.
Crear monstruos que nos destruyen el alma...
Resolver lo complejo y complicarnos lo simple.
Renacer con el Sol y morir en las noches.
Hablarle a seres inexistentes que guardan los secretos y curan el corazón.
Que de las lágrimas lleguen la risa y viceversa.
Pensar el catarsis de manera poética.
Abrazar y aferrarnos a la vida, aún cuando no estamos conformes con ella.
Beber algo tibio que alivia el alma y la libra del cansancio y del dolor que le aflige.
Amar lo prohibido y detestar la costumbre.
Son reflexiones tontas y sin sentido... Pero ¿qué puedo juzgar yo?
Ay... Pobre ser humano
