Rock Bottom

13 3 0
                                        

Cojo el coche, lo arranco, pongo la radio y salgo a toda prisa de allí. Sabía que algo así iba a suceder, lo sabía, pero fui una tonta cegada por amor y no escuché a mi cerebro a tiempo. Siempre he intentado ser la mejor por él, lo he sacrificado todo por él, y me lo paga así.

De repente empieza a sonar una canción en la radio, esa es... Mi canción. Es la canción que escribí hacia él hace un tiempo, claro que sin que lo supiera. No puede ser más puntual para volver a sacar todos mis sentimientos a flote. Subo el volumen y me pongo a cantar.

' ¿Por qué estamos peleando? Es como si lo hiciéramos solo por diversión. En esta estúpida guerra jugamos duro con nuestras pistolas de plástico. '

Empiezo a recordar nuestra historia mientras canto y se me inundan los ojos de lágrimas. Siempre peleando, siempre echándonos en cara lo malo del uno al otro como niños pequeños enfadados por un puñetero juguete. Sin ni siquiera ser capaces de acabar un día sin al menos tres o cuatro peleas.

' Ahora me odias y yo siento lo mismo. Ahora me quieres y yo siento lo mismo. Gritamos y gritamos y lo solucionamos el mismo día, el mimo día. '

Relación tóxica, no hay otra manera de describirla. Siempre igual, podemos estar bien y en cuestión de segundos, con un simple cruce de cables, todo se va a pique. Claro que yo soy una masoquista, y no soy capaz de parar esto, me doy asco.

Lágrimas comienzan a descender por mis mejillas ante los recuerdos que no paran de venir a mi cabeza.

- ¡Te prohíbo ir a otro concierto vestida así!

- ¡¿Pero qué problema tienes?!

- Se te ve demasiado cuerpo, no voy a permitir que otros tíos te miren. ¡Eres mía!

- ¿Perdona? ¡Yo no soy de nadie y hago con mi cuerpo lo que quie-!

Fui interrumpida por sus labios, los cuales poco a poco calmaron mi enfado, y yo, tonta, creí en su amor pensando que quería lo mejor para mí.

Las lágrimas no paran de caer, pero yo en ningún momento dejo de cantar.

' Dentro tuyo sigo arrastrándome. Eres el mejor tipo de algo malo, porque seguimos volviendo por más. '

Sigo cantando, cada vez más fuerte. He renunciado a todo por él, fui avisada, y no quise escuchar. Quizá hubiese sido mejor haberle dado una oportunidad al chico de la sonrisa quilométrica, mi amigo de toda la vida, el que me había visto crecer y había estado a mi lado en cada maldita disputa con el estúpido que acababa de dejarme en ridículo delante de todo el mundo. Río amargamente. La estúpida aquí soy yo. Debí haberlo detenido la primera vez que me levantó la mano.

Lo recuerdo como si fuera ayer, pero de esto ya hace quizá meses. Acababa de volver a casa después de un día intenso de grabación. Él se encontraba en el sofá, borracho y viendo la televisión.

- Llegas tarde.

Dejé mis cosas en la entrada y me dirigí a la cocina dispuesta a hacerme algo para cenar.

- Lo sé, teníamos que retocar varias partes y hemos perdido la noción del tiempo.

De repente me coge el brazo y me arrastra hasta ponerme contra la pared.

- Me la sudan tus explicaciones. Llegas tarde.

- Hueles a alcohol y no estás pensando con claridad, ¿por qué no te acuestas un ra-?

Primer golpe.

Después de aquél le siguieron otros, pero siempre volvía con esa cara de pena y yo siempre se lo permitía. Estaba alterado y estaba bebiendo mucho, pensé que quizá estaba afrontando un problema y yo debía ayudarle. Ilusa.

Dos años. Dos años de mi vida perdidos a su lado, rompiéndome intentándome mantenerme en pie, pensando que él cambiaría. Qué equivocada estaba, en vez de eso cada vez acabamos peor, pero yo siempre volviendo para caer una y otra vez.

La canción termina y yo no paro de llorar. Ya no me queda nada, lo he perdido todo, hasta a mi familia solo por defenderle cuando eran ellos los que tenían la razón. Las lágrimas comienzan a dificultar mi visión, el alcohol bebido en la fiesta no me deja pensar con claridad, es de noche y la lluvia no ayuda mucho.

En un giro la rueda de delante pisa un gran charco, el coche empieza a patinar y a dar vueltas. No veo nada. Un gran golpe me lanza contra el volante y algo líquido comienza a deslizarse por mi cara. Estoy sangrando. Cada vez soy menos consciente de lo que ocurre. ¿Me estoy muriendo?

Ojalá. Ya no quiero vivir, no tengo nada a lo que sostenerme, solo veo negro y de repente, nada.


You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Aug 09, 2019 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Relatos cortosWhere stories live. Discover now