Tienes uno ojos que brillan como perlas,
Y una sonrisa que ilumina a las estrellas,
Siguiendo por tu cuerpo me encuentro con tu pecho,
Que reconforta como un gran helecho,
Siguiendo con tu figura que deja mi alma en penumbra,
Pues no hay nadie con tan grande hermosura,
Y desde mi pecho salen estas letras con las que digo
Que preciosa mujer
