Querido tío Sirius
Espero con todo el corazón nos visites pronto. Te extraño, la Tía Andrómeda me ha enseñado hace poco el encantamiento patronus y lo he logrado a la primera, quisiera poder mostrártelo cuanto antes, es un lobo. La próxima semana regresare al colegio, espero encajar en Hogwarts. Quinto año no será fácil y menos llegando nueva, sin mencionar los timos. Extrañare Francia, pero sé que me necesitas allí.
Sin más que decir, se despide con amor y enviándote muchos abrazos
Maia A. Black
Maia llegó la hora –Dice con su varita en la mano desde la puerta mi tutora, La señora Tonks, Prima de mi padre-
Voy en un momento Tía Andrómeda –Me levanto de mi escritorio, camino hasta mi lechuza Nyx resonando en el suelo de madera mis pasos, le entrego la carta y le doy un aperitivo antes de verla partir, tomo la capa que estaba cerca de mi escritorio, guardo mi varita en mi bota y me dirijo a la salida de la casa con destino al callejón Diagon a comprar las cosas que necesitaría para este nuevo año –
Tía –dice la chica al llegar al callejón- será que puedo explorar un poco, prometo no alejarme mucho –Miro a Andrómeda con un hermoso puchero y unos ojos de cachorro irresistibles, ¿pero quién podría negarse a la belleza de la joven? Esos ojos gris tormenta y esos rasgos tan finos dignos de una Black, sin mencionar ese cabello castaño claro igual al de su madre le otorgaban una belleza envidiable. Andrómeda le sonrió con ternura al recordar a su primo, tan idéntico pero a la vez tan diferente a su hija, estaría orgulloso de ella, asintió con la cabeza y recibió un gran abrazo de la chica-
Gracia gracias –Repetía la chica emocionada y abrazo a su tía- Prometo regresar pronto
Pero antes de irte –la miro seria- ¿Puedes comprar tus túnicas? Yo me encargare del resto de las cosas y nos encontraremos aquí en una hora ¿Entendido?
Si tía Andrómeda –Le sonrió con emoción y se fue directo a hacer lo que le encargaron-
Después de comprar sus túnicas, recibir unos cuantos piropos y conocer una que otra persona, decidió entrar a una tienda de dulces que estaba cerca de ahí, pero algo le llamo la atención cuando estaba tomando una varitas de regaliz, pago rápidamente y salió buscando aquel perro negro que reconoció al instante. Sonrió al verlo volver a su forma humana y se lanzó a darle un abrazo a su padrino y tío favorito.
No puedo creer que estés aquí, te estas exponiendo demasiado –lo regaño aun sonriente- no sabes cuánto te extrañe
Mi pequeña niña –Le sonrió de forma paternal- no podía perderme la primera vez que compres tus cosas para ir a Hogwarts, además, debía espantar a todos esos adolescentes hormonales que se acerquen a mi muñeca.
Tío Sirius por favor –se sonrojo por completo ante las palabras de su adorado tío- Sabes que soy una excelente bruja y una par de hormonales adolescentes no serán problema para mí. Además, te recuerdo que ya casi cumplo 16 en cualquier momento tendré novio
-Sirius se puso serio y la abrazo- Eso no quiere decir que será hoy Maia, para mi aun eres esa bebe de grandes ojos grises que dejaron en mi puerta hace casi 16 años. No dejare que te alejen de mí, no de nuevo
Sabes que eres como un padre para mi tío Sirius –un par de lágrimas se escaparon de sus ojos- No sabes lo orgullosa que estoy de ser una Black y de ser tu sobrina –Lo abrazo una vez más- Si volví fue a levantar el honor de nuestra familia, que aunque está muy rota, seguimos siendo una familia y volveremos a tener el honor Black una vez más
-Este la miro orgulloso y le entrego una pequeña cajita- Es un pequeño regalo, perteneció a tu padre, la atrapo en su primer juego como buscador de Slytherin.
-La chica lo tomo como un tesoro y miro la snitch con adoración- ¿Mi padre fue buscador? Eso es genial, ahora veo de donde viene mi amor por el quiddich
-Sirius la miro serio- Eres idéntica a tu padre, pero a la vez tan diferente, eres la cosa más pura y buena que hizo tu padre, si lo hubieras conocido estoy seguro de que lo hubieses hecho cambiar de opinión. Regulus pudo ser un cabezota pero estaría orgulloso de su hija.
Gracias tío, eres el mejor, espero que sigas pensando eso después de la selección de las casas, tengo miedo de quedar el Huffelpuff
-Sirius rio con ganas ante la ocurrencia de la joven- Nena, primero terminas en Ravenclaw antes de terminar ahí. Además, lo más probable es que seas toda una leona
. –Los grises ojos de la chica no demostraron calma y lo miro sería un momento antes de preguntar- ¿y si quedo el Slytherin como mi padre?
–Los ojos de Sirius se tornaron un poco oscuros y la miro serio- Sin importar donde termines, te seguiré queriendo como el primer día niña mía, solo recuerda, cuál es tu misión en Hogwarts y no pierdas el norte
Lo se tío, mientras más rápido lo cumpla, más rápido podré salir de aquí y volver a Francia con mis amigas –lo miro cansada y recordó a la tía Andrómeda, perdiendo todo el color de su rostro- La tía Andrómeda va a matarme, debí encontrarme con ella hace media hora
Qué bueno que estas consciente de ello Maia Andrómeda Black –Dijo la voz fría de Andrómeda detrás de ella- Tu y yo tendremos una conversación pronto Sirius –Miro mal al mayor de los Black y este se rasco la nuca un poco incómodo-
Andy querida, ¿cómo has estado? ¿Te parece que te visite esta semana después que Maia se vaya a Hogwarts y así me regañas sin que ella escuche? –Se notaba el pánico en su voz, si había una Black a la que Sirius respetara con todo su ser esa era Andrómeda y por eso confió en ella para cuidar de su sobrina cuando lo encarcelaron injustamente-
Me parece justo, tenemos mucho de qué hablar -lo miro mal y tomo suavemente del brazo de Maia que miraba la discusión divertida y desaparecieron-
BINABASA MO ANG
La hija del traidor de la sangre
FanfictionMaia A. Black, una joven hermosa, con bellos ojos grises como la plata liquida, cabello castaño y largo hasta la cintura, con un cuerpo de infarto que seria la envidia de cualquier mujer, regresara para cumplir una misión que le fue entregada al nac...
