Todos querían vender esa casa, menos yo.
Cada vez que algunos entraban y se fascinaban con lo que era, yo no lo entendía.
Les gritaba todo el tiempo: "¡No deberían estar acá!", pero mí voz no era más que viento frío en sus oídos.
"¿No se dan cuenta?, ¿de verdad no lo notan?", me pregunté desde el rincón y es ahí, entre nieblas invisibles, que recordé que no soy más que un espectro olvidado que no ha podido dejar su hogar.
Al menos en vida pude deshacerme de mí, pero ahora desde el otro lado cargo con el peso de lo que hice y las cadenas de vagar sin fin en este lugar que todos quieren.
Esta vez, claramente, ya no hay salida... no hay más salidas de emergencias para mí.
Ya no.
BINABASA MO ANG
Sueños delirantes para gente como yo.
ParanormalTengo la facilidad de recordar sueños extraños por semanas enteras. Quizá sea una señal para plasmarlos en letras.
