1 Presente

14 1 0
                                        

"Hace lo que quieras Belen. No me importa ya. Hace como que no me conoces, yo voy a hacer lo mismo. No me jodas ni te voy a joder mas". - eso fue lo último que le dije, seguidamente presione los tres puntitos que derivaban a las opciones y sin dudarlo elegí "bloquear".
En ese momento lo único que pude pensar fue en que no habia decisión más acertada que esa, más conveniente que esa, más mentirosa que esa. Porque, no voy a mentir, no quería hacerlo pero lo tuve que hacer, necesitaba hacerlo. Creo que para sentirme tranquilo, o quizás para ya no tener el peso terrible de una discusión que no llegaría a ninguna parte. Una discusión estúpida, de niños de secundaria, sin justificación, una discusión regida por el sin vergüenza  orgullo, aquel que siempre termina ganando a la razón cuando ya no puede el aguerrido corazón de ninguno de los dos.
Y no me veo obligado a explicarles como fue la discusión, así que no esperen encontrarla en las siguientes lineas ni en alguna página siguiente. Quizás si me arrepiento les cuente, solo quizás, les cueste como fue esa estúpida discusión.
Lo que sí les voy a contar, gente linda, es que por esa discusión no la perdí. ya la había perdido hace mucho tiempo antes, hace mucho tiempo antes que lo nuestro ya había acabado.

cuando conoces a alguien, quizas, a primera vista, a primera impresion, no sientas nada asía esa persona; estamos hablando de amor. sí, te gusta, y quizas, talvez quedes impresionado por algun detalle de su ser. pero vamos, que no existe el amor a primera vista, aunque, la ciencia dice que una persona tarda 8 segundos en enamorarse.
¿Te imaginas? Llegar a tu casa y sufrir la angustia de no saber nada de esa persona que acabas de conocer, pensar y pensar que será lo que hace en ese instante, romperte la cabeza deseando que estuviera ahí con vos, deseando sus besos y abrazos; y no va ni un día que la conoces, no va ni un día que le dijiste hola. ¿Pero como la vas a amar? ¡Si no la conoces! ¿cómo será que no dejas de pensar en esa persona? Si a penas te acordas de su voz. 8 segundos, es lo que dice la ciencia.
No fue mi caso, y creo que el de muchos tampoco. Pero la mente tiene esa cosa de que cuando va pasando el tiempo, momentos, charlas, miradas; en el cerebro se produce algo que te pide volver a encontrarte con la persona en cuestión.

El amor no nace de un instante a otro, el amor va creciendo por partes. Empieza, digamos de cero, siendo conocidos, luego más adelante va creciendo eso que llaman química, estas conociendo a la persona, tienen gustos en común, quizá pensamientos paralelos, ven el mundo de una forma muy similar. Disfrutan mucho de las charlas, de las anécdotas que cuenta cada uno; cada mirada, cada sonrisa, hasta cada silencio van haciendo que se acerquen más y más "espíritualmente". Entonces llega un momento, no importa dónde estén, no importa el tiempo, no importa la circunstancia ni el entorno, llega un momento, ese momento, en el que se toca el cielo, en el que se siente paz infinita y una satisfacción inmensa de haber logrado lo que ambos estaban esperando, quizás no hace mucho tiempo, quizás solo esperaban ese momento. Pero al fin pasó. El primer beso. Ese que te cambia el mundo y toda la realidad que estabas viviendo, que conocías hasta el momento.
Maravilloso ¿no? Y todo lo que viene después es genial. Pero una cosa deben saber, disfrútenlo, disfruten ese momento porque no dura para siempre. No solo el beso sino el amor, tampoco es para siempre.
No señores, no intenten convencerme, ya lo viví, y cada vez estoy más convencido.
¿cómo duraría por siempre? Si ni siquiera el ser humano es eterno. ¿Por qué esperar que dure por siempre? ¿Tan egoístas seremos, qué todo lo queremos para nosotros? La eternidad no nos corresponde y si no nos corresponde, tampoco el amor eterno.

Con el tiempo el amor lastima, siempre lastima, entonces, ¿por qué no mejor disfrutar el presente sin tener que desear que sea para siempre? Mejor que sea para siempre el recuerdo de haber vivido un amor grande, que vivir un amor eterno que no es tan grande. Nadie ama a la misma intensidad,  nadie siente el amor que espera del otro, será por eso que ya no hay amores que duren como el de nuestros abuelos. Todos esperan más y más de su pareja, pero ¿qué les pasa? ¿qué nos pasa? También me incluyo. Debo confesar que aunque sea una persona muy liberal con mi pareja, que pienso que hay que darle libertad a la relación, me ha tocado en algún momento hacer reclamos diversos a mi pareja. A todos nos ha tocado, por diferentes motivos. Y son estas pequeñas cosas las que van consumiendo la relación, y poco a poco se va muriendo la ilusión del amor eterno Junto a otros factores que desgastan también.
Por eso, gente linda, aprendamos a cuidar el amor que nos dan, a respetarlo, sobre todo a valorar los pequeños detalles y momentos que nos dedican. No todos amamos o sentimos del mismo modo y en una relación es muy importante tener eso en cuenta, y que  esperar más no es tan importante como darlo todo, pero si das todo que sea de corazón y no para que el otro lo haga. Si no lo hace es porque no le sale y eso no significa que no sienta o no quiera lo mismo.
No obliguemos a nadie a dar más de lo que puede, no obliguemos a nadie a mirar más allá de lo que observa, no  obliguemos a nadie a quedarse en donde no se siente cómodo. Si nos quedamos es porque queremos, lo que damos es lo que nos sale y lo que queremos dar de cierta forma.
Si queremos que el amor sea eterno hay que dejar de pensar que hay que hacerlo eterno. Dejar de pensar demasiado en el futuro y dejar que fluyan los instantes. Al fin y al cabo, lo que más importa es el presente, porque el presente es todo el tiempo, cada momento, cada segundo que vivimos. Es lo que hay que priorizar. Dar lo mejor de uno a cada momento y hacer sentir al otro en cada momento que vale la pena quedarse un rato más. Arriesgarlo todo.
Y así, todo durará un poco más, y más, y más. Y asi, será eterno.

“Nunca estamos tan indefensos ante el sufrimiento como cuando amamos. Cualquiera que ame se vuelve humilde. Aquellos que aman tienen que, por así decirlo, empeñar una parte de su narcisismo”.
                                      Sigmund Freud.

Para Siempre Por Ahora Stories to obsess over. Discover now