Sempiterno

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      —Serendipia.🥀

Sus ojos se mantenían en las atractivas caderas del castaño observando los suaves movimientos de estas

Atraído por la misteriosa identidad bajo la máscara del joven bailarín, el azabache se acercó a él siguiéndole por detrás

Entraron a un cuarto oscuro que era alumbrado por unas pequeñas luces rojas con las que apenas se lograba distinguir por donde caminaban, el joven bailarín sin pensarlo dos veces se enredó en su cuello comiéndose la boca del azabache en un beso apasionado mientras quitaba su chaleco arrancando los botones de su camisa, el mayor le cargo de las piernas atrayendo le más a su cuerpo quitándole la máscara.

Se separaron al descubrir sus caras frente a frente apenas con la poca iluminación de las luces rojas que dejaban ver sus identidades

Sorprendidos y excitados por el beso y las acciones del menor, se separaron mirándose fijamente extrañados y confundidos pero a la vez apenados.

—¿Profesor Salvatore?— hablo en menor tratando de ver mejor su cara, a lo mejor le estaba confundiendo.
—Joder, Fitzgerald no sabía que trabajabas en este lugar...—hablo con voz entre cortada tratando de acomodar lo que quedaba de su camisa
—Y yo no sabía que mi profesor de literatura le gustará venir a burdeles para hombres— se cruzó de brazos mirándole enojado y apenado a la vez.
—Discúlpame, nunca pensé que venir a divertirse en un club nocturno para hombres estaba prohibido para profesores de literatura— Terminó de ponerse su chaleco abotonandolo, mirándole de reojo
—Mh..— el joven castaño cerro los ojos suspirando

—No hay de otra..—

—•••—

Lunes XX/XX/XX
8:30 am.

El azabache se levantó de la cama con un gran dolor de cabeza, se tomó su tiempo para levantarse correctamente el ir al baño, se humedeció la cara para despertar un poco más, su cabeza no dejaba de dar vueltas sin poder recordar nada de lo que había pasado ayer, miro su reloj 8:45 am. Se le hacía tarde para ir a clases, se cambió lo más rápido de que pudo y se tomó un café llevándose lo que había sobrado en un térmo
Subió a su auto dirigiéndose hasta la universidad donde daría clases durante 7 horas sin parar.

Caminaba con algo de prisas entre las escaleras y los estudiantes que pasaban por allí

Entró al aula encontrándose con la mirada de su mejor alumno Scott Fitzgerald, al instante un montón de recuerdos llegaron a su mente, las caderas del joven, su abdomen, una habitación, balbuceos, gemidos, jadeos, se mordió el labio y dejó las cosas en el escritorio tratando de prestar atención a su propia clase, intento olvidarse de eso un momento y comenzó.

11:50 am.

—Con esto terminamos, pueden salir— dijo el profesor acomodando unos cuantos papeles en su portafolio, llevando su mirada a Scott Fitzgerald
—Tu no, Fitzgerald, necesito hablar contigo de... Trabajos pendientes— aclaro su garganta bajando su mirada a sus hojas, mientras el joven castaño se le acercaba a su escritorio
—escuche, lo que pasó anoche, fue alg..—
—¿No sé lo dirás a nadie?— le miró a los ojos acomodando sus lentes..
El castaño levantó la mirada sonriendo pícaro
—Talvez no..— le miró al mayor mordiéndose el labio y después cerro la puerta con seguro
—¿Que es lo que quieres?— le miró colocando sus manos en el escritorio.
— pues verá, mi madre últimamente está muy decepcionada de mi, y mis calificaciones... Y creo que lo mismo harán sus alumnos, compañeros y amigos si se enteraran de que pues.. el profesor de literatura más intelectual va a burdeles gays...— sonrió malicioso sin separar la vista del mayor el cuál le miraba atentamente —¿Que dice?— preguntó sentándose en el escritorio
—Que tu madre estaría más decepcionada si se entrará de que su hijo con buenas calificaciones trabaja en un burdel para hombres— se acercó a él acorralando le con ambos brazos..

INEFABLEWhere stories live. Discover now