En su mesedora se encuentra sentado el señor, la soledad va con él, para conversar está el.
No duerme ni dormira, porque toda la noche va a velar, así pudiente de realizar a la mañana siguiente lo que que no hará la velada reciente.
Murmullos escucho otra vez, mi deseo no es saber su origen, ahora no.
Media noche ya es, la velada ahora la doy yo junto a él. Pero éste último jamás debe saber que hago presencia.
Quiero observarlo; ahí está sentado, solo cierra los ojos para pensar y no puede hablar, al menos eso sé, porque cada noche es igual.
El cabello blanco, las manos acabadas por la edad , el trabajo y el esfuerzo arrebatado, pero jamás su felicidad, porque muy a dentro está, guardada para él y nadie más.
Horas y días, más días y semanas, siempre dormido, nunca pasa nada. Despierta y pronuncia unas palabras. Nadie osa contestar, ¿Porqué nadie me habla?
Una media noche más, un avance para recordar. Ningún pasado para nombrar, pero alegría de poder hablar. Voz cansanda y no por la hora sino por la edad.
Le adornaban 80 años, sin precisión o consentimiento. Porque tan viejo está el señor que eso le veíamos, enfermedad tras medicamento, dinero y dolencias. No se puede hacer nada. Esperar y se desvanecera, el dolor no.
Y de lado nace un niño, berrear es su acción por todo el día y toda la noche, como una canción de fondo, que menudo día.
*
Vehemente deseo de ser vistiado, escupir mil palabras y hacerlas sentir, recordarlas como proximamente seré yo.
Atención recibo por la situación, creo que no es tan grave el asunto, quiero verte a ti.
Estoy aquí otra vez, noche ya es. Solo cierro los ojos, y tu estás aquí, ¿no?
¿Quieres salir?
*
Extraño es escucharlo, jamás pronuncia algo, saber que lo hace es feliz, quiero ser feliz. Quiero que se sienta feliz.
No es mucho verlo así, abundancia de soledad y aún así hablar, ¿Qué sucede aquí?
*
Alejate
Vete
Sal de aquí
*
Lo veo moverse en forma de ademán, frunciendo el ceño, enojado está, echando a alguien, ¿Quién será?
Quiero regresar y verte de nuevo, me dijeron que piensas que aquí es mejor, yo te cuestiono, ¿Mejor en qué?, no está usted.
Ya no es él, nunca fue él, respeto le doy, querer y querer.
Ya no habla, ya no hace ademanes, creo que huyó.
Se le ve gris, en un doble sentido, hablar es volver y ya no se podrá.
Por fin de él desvaneció, en mi ambiente se quedo su escencia, su poder. Soñarte será un placer.
