Cuentos Circenses

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El día está soleado y los suaves rayos de luz anaranjada caen sobre el cabello de una joven despeinada, atravesando el cristal de la ventana.

- ¡Ya es de día! -  Irrumpió un muchacho de cabellos negros, haciendo que la chica, que yacía en una litera tumbada,  se sobresaltase y golpease su cabeza contra el techo de la caravana. - ¡Venga, vamos a desayunar! - Continuó el joven exclamando.

 - B-buenos días...Misha... - La muchacha se dirigió a él algo confusa, pues los despertares repentinos no eran lo suyo. - ¿Cómo puedes tener tanta energía? ¡Apenas son las 7 de la mañana!

- Te terminas acostumbrando. - Rió un poco Mishail, mientras detenía su mirada en el desorden.

Los desayunos se servían siempre muy temprano, para preparar a todo el mundo para un largo día de trabajo. Apenas tenían un par de horas en las cuales debían alzar gloriosa la carpa de rayas moradas. El espectáculo debe comenzar temprano, y no termina hasta que todo el público se haya ido. Este es el circo de fenómenos más conocido en la ciudad.

Desde siempre la gente ha sido muy curiosa, cientos de visitantes se adentran en el bosque para encontrarse con la hermosa carpa y los misterios que esta esconde. Un niño capaz de desaparecer, una dama que camina sobre el fuego, una pareja de ancianos que apenas miden medio metro, una chica bestia con orejas de Jackalope, una mujer pájaro...
Los monstruos salen al escenario, y rodeados de aplausos actuan, para luego vivir el día a día como fantasmas, sin que nadie los vea-

Misha desayunó apurado con esa hiperactividad que siempre lo acompaña, mientras que Lan se tomó su tiempo en apenas terminar un tazón de cereales con leche.

- ¿Por qué tienes tanta prisa?- Preguntó la joven mientras miraba, con algo de desprecio, a los pocos cereales que flotaban en la leche. -Siempre te ves motivado.

- ¿Por qué no iba a estar motivado? El sol ha salido, es un nuevo día, ¡Nos esperan muchas aventuras! -  Alegó él para justo después ponerse a cepillar el cabello castaño de Lan, y así  tratar de que esta estuviese preparada lo antes posible al igual que él.

Mientras las criaturas se preparaban para el show del día, un carismático hombre de cabello dorado vestido de bufón recorría las calles de la ciudad, acompañado de dos marionetas que interactuaban entre sí con chistosas voces ventrilocuas, contando cuentos circenses para así atraer público al circo

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⏰ Last updated: Jul 18, 2019 ⏰

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