Recuerdo cuando íbamos de compras.
Recuerdo que casi tenías que arrastarme al centro comercial.
Recuerdo que siempre se te pintaba una sonrisa en la cara cuando acababa cediendo.
Recuerdo que te entusiasmaban las escaleras mecánicas.
Recuerdo que disfrutabas como una niña mirando los escaparates de las jugueterías.
Recuerdo cuando te probaste aquel vestido celeste tan caro sólo por el placer de vértelo puesto.
Recuerdo que nos echaron de la tienda.
Recuerdo tu reacción cuando te regalé a Sorpresa, nuestro perro.
Recuerdo que Sorpresa ya no está porque murió protegiéndote.
Y vuelvo a recordar tu Sorpresa cuando te dispararon.
