Brigitte.
Salgo de taxi molesta, me duelen los pies, la cabeza y no tengo la menor idea de lo que se planteo en esa conferencia a la cual Milles me pidió que asistiera. Busco el móvil en la cinturilla de la falda alta. Escudriño entre mis contactos al estúpido de mi "JEFE" y le marco para concordar a qué hora viene por mí.
Subo las escaleras para llegar al departamento y deshacerme de toda esta ajustada ropa, mientras observo la pantalla de mi teléfono a la espera de que Milles atienda la llamada.
-¿Princesita?
- Sí.
-¿Cómo te fue en la conferencia? Espero que tengas todo lo importante en tu agenda. Como acordamos.
-Sobre eso, aun no entiendo que hacia allí. La mayoría de los presentes eran hombres. Bueno todos lo eran y no paraban de hablar conmigo o observarme. Es ridículo que me mandes a un lugar repleto de individuos masculinos, más cuando me exiges que use ropa parecida a las de las prostitutas.- pude escuchar sus carcajadas a través de los parlantes.
-Bueno. Entonces funciono mi plan.- más risas de su parte.
-¿Qué plan? Porque si fue por molestarme, te ira mal.
-Calma princesita, solo quería distraer a los supuestos futuros socios de Aníbal. Y qué mejor que contigo para llamar la atención de esos depravados.
- ¡Eso no estuvo nada bien!. Uno de esos Malditos viejos me...- hice una pausa mientras abro la puerta del departamento, con mucha facilidad ¿No le coloque seguro? Me encojo de hombros a mi propia pregunta al ver el interior del lugar completamente igual a como lo deje.
-¡Maldición! Brigitte toma el ¡TELEFONO!
-Ya cálmate deja de ser tan obstinado. ¿Qué?
-¡¿Qué te hicieron esos hombres?!
-Nada, olvídalo no quiero discutir contigo. A que... - Corto mis palabras.
-Lo hablamos en la cena, paso por ti a las seis por favor no te tardes tanto. Y este tema no se me escapa. Princesita quiero que utilices el vestido lila que te regale, ¿si?
-Con ese vestido parezco una niñita Milles.
-¿A caso no lo eres?- refunfuño y cuelgo la llamada.
Lanzo el teléfono al sofá, y empiezo a desabotonar la camisa. La quito de mi cuerpo y hago lo mismo con la falda desasiéndome de ella y colocándola en el respaldar del mueble. Tomo asiento en una de las sillas del comedor y me deshago de los altos zapatos. Me coloco de Pie y estiro mi cuerpo, me dirijo a la cocina mientras saco con cuidado el lápiz que mantenía mi cabello sujeto.
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Brigitte.
RandomBrigitte Abrardi le a tocado desaparecer de nuevo, por las mismas razones por las cuales dejo todo atrás por primera vez. Una nueva ciudad con nuevos retos, nuevas personas con quienes tratar, le cuesta mucho adaptarse al cambio hasta que conoce...
