La alarma sonó justo a las 7:30, Me levante de mala gana y me metí a la ducha, el agua templada relajaba mis músculos después del ejercicio de ayer, Skandar, mi hermano un muchacho guapo de ojos negros y cabello café que las chicas exageran con él o tal vez pienso eso porque es mi hermano pero bueno, él me rogó acompañarlo al gimnasio del tío de su mejor amigo Ben un chico muy guapo pero que es muy mala onda, tiene unos ojos cafés brillantes, él es moreno con pinta de árabe, su barba como la típica de los árabes pero no es igual de lindo por dentro.
Salí de la ducha envuelta en una toalla blanca y Skandar estaba acostado en mi cama con los ojos cerrados y un brazo atrás de su cabeza, estaba vestido con jeans y una playera negra. No era raro verlo por aquí porque siempre viene a despertarme cuando sigo dormida o viene a molestar en las mañanas.
- ¿Se podría saber que necesitas? - pregunté cruzando mis brazos algo harta de que siempre esté en mi cuarto molestando aunque hoy parece que está de buen humor.
- ¡Hola enana! Venia a despertarte y saber como estas esta mañana. - dijo sonriendo. Hoy definitivamente no estaba de mal humor ¿porque será?
- Bien Skandy, gracias ¿y qué tal tú? - dije besando su mejilla, solo cuando esta de buen humor lo saludo así, me cae bien mi hermano pero a veces se pasa con los demás, como sabe pelear y eso pues se aprovecha de que sabe eso.
-Bien, me he enterado que hay un chico nuevo en la escuela. - ahí va a molestar al nuevo aunque depende de como le caiga este chico ¿será guapo? Aunque me sorprende que a medio semestre entre ¿que habrá pasado?
- ¿A medio semestre? - le pregunté para ver si sabia algo pero al parecer no sabía nada por lo que a continuación me dijo porque él no cambia de tema tan rápido, lo conozco.
- Lo se es loco. Hoy hay fiesta en casa de Angela ¿irás conmigo? - Angela, una chica rubia, ojos azules y la capitana del grupito de porristas a quien odio.
- Skandar sabes que odio a Angela y a tus amigos también. - tengo mis razones para odiarlos como son que molesten a los demás y ellos sentirse superiores.
- Te divertirás ¡anda vamos! - me dio un codazo leve en mi brazo e hizo puchero como el bebé que es, sonreí y acepté.
- Está bien. Iré. - me besó la mejilla. - Ahora vete, hermano.
Salió de mi habitación y me puse un top negro y un short negro con unos zapatos rojos, dejé mi cabello suelto, tomé mi bolso y bajé. Skandar se me quedó viendo enojado porque a él no le gustaba que me fuera a la escuela en short pero así me visto yo, a mi me gusta vestirme así y si a él no le gusta pues no me importa y como me gusta hacerlo enojar lo empecé a molestar.
- ¿Qué pasa hermanito? - le pregunté haciendo que no sabía nada de lo que pensaba.
- Vas muy guapa a la escuela y no lo puedo permitir - rodé los ojos y le saqué la lengua, a veces me caía mal cuando se ponía de mala onda conmigo sabiendo que yo así me visto.
- Cállate, Skandar. - le sonreí, lo amo y lo odio a la vez.
Él terminó de desayunar y después me fui a la escuela en mi carro y él en el suyo. No entiendo para que nos vamos en diferentes carros si vamos a la misma escuela, eso es tonto, creo que demasiado.
Estaba de camino a clase de química y me paré en mi casillero para agarrar los libros. De repente sentí unas manos rodeando mi cintura, me di la vuelta y vi al estúpido de Ben.
- Hola, guapa ¿que pasa? - preguntó el muy cínico.
- ¿Qué te pasa a ti Barnes? - me separé de él muy enojada - ¿Quien te crees para abrazarme de la nada idiota?
- Vamos, linda, sabes que me gustas mucho. - intentó abrazarme de nuevo pero me moví, yo sabia que le gustaba pero eso no quiere decir que me puede abrazar cuando puede.
- Ben ya déjame en paz. - Ben besó la comisura de mis labios para después irse, que asco me da, me dieron nauseas pero respiré y se me pasó.
Estaba arreglando un poquito mi casillero porque no era un desastre pero estaba algo desordenado, estaba distraída y sentí un toque en mi hombro, voltee y era un chico muy lindo, ojos color azul, unos lentes de pasta grandes, vestido con un chaleco y un pantalón color café, era lindo, nadie podía decir lo contrario, le sonreí y se puso rojo.
- Disculpa ¿dónde está la dirección? - titubeó un poco y bajó la cabeza.
- Recorre todo este pasillo y hasta el final es la puerta de la izquierda. - le dije y subió la cabeza.
- Gracias - me sonrió y le regresé la sonrisa.
Me fui a clase de química y tomé mi lugar, el profesor Andrew parecía que estaba pintado pero de repente se escuchó un silencio al ver entrar al director.
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Mi Chico El Nerd
RomanceHola me llamo Anna Popplewell y soy de Nueva York, Estados Unidos, tengo 19 años y soy hermana del típico mariscal de campo con el que todas las chicas quieren estar. Por otra parte odio que mi hermano golpee a los chicos nerds. Todos los chicos se...
