Capítulo 1

22 0 0
                                        

Tras dos años de trabajos temporales como guardaespaldas, a mis 23 años estoy en el paro y necesito encontrar algo con lo que mantener mi independencia, mi coche y mis caprichos. Como siempre que necesito contactos, recurro a mi padre, y en última instancia, a mi abuelo. Ellos han sido mis instructores en la vida y aunque siempre han sido muy estrictos conmigo y me han inculcado una gran moralidad, no pueden negar que al ser la única chica de mi familia (a parte de mi madre, mi abuela y mis tías) me han tratado como una reina. Los demás chicos de mi familia han seguido sus pasos, algunos primos se han ido al ejército, otros a la policía y mis hermanos más de lo mismo, excepto uno que decidió dedicarse a la política y de la cual ha salido muy beneficiado ya que es bastante conocido en el pais. Desde el momento que descubrí qué era ser guardaespaldas (con la película de Whitney Houston) me atrajo mucha la idea de proteger a la gente. También podría decirse que siendo
policía o militar también se protegen a las personas, pero en mi
opinión un guardaespaldas siempre está ahí y la policia siempre llega después de lo ocurrido. De pequeña me imaginaba protegiendo a cantantes o personajes de mis series favoritas, pero con el tiempo me di cuenta que era muy vanal para mi, y empecé a interesarme en la protección de gente que de verdad lo merezca. Es decir, gente que realice buenos proyectos para favorecer a la población aunque con ellos salgan perjudicados. Hay muchos dirigentes que realizan tráfico ya sea de armas, personas o drogas; sin embargo hay otro que quieren erradicar esto y sufren el peligro de que los dañen tanto a ellos como a su familia. Es ahí donde entraría yo. Cuando le conté a mi familia mi sueño, me deprimieron bastante ya que es un oficio de hombres y que yo conozca hay 1 mujer entre 5000000 hombres guardaespaldas. A pesar de ello, no
cambie de idea y seguí interesada en el tema. Mi padre y abuelo, quienes eran más reacios, al final comprendieron que con el carácter tan fuerte y decidido que tenía, cuánto más me negasen mi objetivo más empeño pondría para cerrarles el pico. Y es que nadie, ni aunque sea tu familia, tiene que decirte a que tienes que dedicarte, porque va a ser el trabajo de toda tu vida y debes trabajar en algo que te apasione. Una vez que cesaron en su intento de cambiar mi opinión, optaron por ayudarme y gracias a ellos, una vez que acabé el instituto, entre a una escuela de formación donde te preparaban tanto física como mentalmente. Tras dos años de aprendizaje en los que se fortalecieron tanto mis músculos como mi paz mental y autocontrol, me presenté al examen para obtener el título de guardaespaldas. Me encantaría chulearme de que aprobe a la primera, pero no, fallé en las pruebas físicas debido a que como se acercaba el examen entrené más de lo debido y sobrecargué los músculos y el día del examen me fallaron. Para aprobar tenías que tener más de un 7 de media entre las pruebas físicas, psicotecnicas y teóricas y yo como pringada que soy obtuve un 6. Me dio un gran bajón de autoestima pero tras una charla con mis amigas, decidí que todo pasa por algo y a los 21 años consegui mi certificado de guardaespaldas con 9,5 de nota. A pesar de ello, encontrar trabajo fue muy complicado y estuve durante meses buscando. Finalmente tiré de contactos de mi familia, y mi abuelo me consiguió un trabajo para un compañero suyo del ejército el cual se murió de un ataque al corazón a los 6 meses de estar protegiéndole. Luego encontré un trabajo yo misma donde debía proteger a la hija de un millonario pero consideraron que no era buena por ser mujer y me despidieron. Tire de nuevo de contactos y mi padre me consiguió un trabajo para un alto rango de la policia donde estuve más de un año y del que aprendí muchísimo. Una vez que pasó la amenaza para este, ya no necesitaron más mis servicios y estaba otra vez sin trabajo.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Jul 06, 2019 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

La guardaespaldas Where stories live. Discover now