A veces exploto tanto que la realidad me da miedo,
me desconozco,
no se lo que siento, perdida en un mar de viento.
La llave a mi mundo interior hace mucho se perdió.
Envuelta en males se me desarman los planes.
Lloro y pataleo, la vida no es sólo lo que veo.
A veces mis viejos me levantan pero siempre vuelvo a meter la pata.
La luz se hizo opaca.
Como un yin sin su yan perdida en la eternidad
