Primera Etapa: Incipiente
La primera etapa de un incendio se caracteriza porque no hay llamas y muy poco humo, la temperatura es baja y hay partículas expedidas hacia el techo del material en combustión en forma de gas.
El maestro de filosofía está hablando desde hace media hora, y desde que el maestro entró al salón, Simón está ensimismado, frente a él está su mejor amigo de toda la vida. Juan Pablo Villamil. Su compañero de aventuras y travesuras, el maestro dijo una frase que quedó muy pegada en la mente de Simón.
"A veces, los incendios son iguales que el enamoramiento. Cuando empiezan nadie los puede apagar y ambos destruyen lo que está a su alrededor." al término de la clase Villa y Simón se fueron a sentar a su lugar de siempre. Un viejo haya que estaba en su colegio. Al momento de sentarse empezaron a hablar de muchas cosas, y empezaron a recordar cosas de su infancia que los hacía muy felices. Momentos que quedan en sus memorias como recuerdo de lo que son y lo que su amistad significa. Siempre que se sientan a platicar hacen lo mismo. Y para ellos es el mejor momento de su día, Villa noto que Simón tenía la mirada perdida, como distante. Se encontraba pensativo.
La atmósfera era pesada y el silencio era abrumador. A lo lejos, se escuchaba la voz de un viejo amigo, Juan Pablo Isaza, quien llegó para hacer el ambiente un poco más llevadero. - Que pasa perros. Gritó alegremente. Villa lo saludo con una sonrisa, pero Simón no pareció notar su presencia. Durante la clase, Simón no podía dejar de pensar en la sonrisa de Villa, últimamente pensaba mucho en él.
Durante el receso, en su cabeza no paraba de aparecer la imagen de Villa y tampoco paraban de resonar las palabras que había dicho su profesor, cuando de repente escuchó.
- Simón, Simón ¡SIMÓN!
Dijo isaza, y en eso Simón reaccionó y se dio cuenta de la presencia del chico del sombrero.
-lo siento estaba distraído.
Isaza lo miró con una cara de confusión, le siguió hablando en el momento en el que reaccionó, mientras que villa se quedó extrañado pensando en que podría estar pasando por la mente de Simón para que se quedara de esa manera.
Mientras más pasaba el tiempo villa notaba a simón mas distraido. Villa se llegó a preguntar qué le pasaba pero nunca le mencionó nada del tema.
Mientras tanto Simón en su cabeza no dejaba de pensar en villa, no sabía por qué de la nada villa estaba metido en su cabeza más de lo habitual. Sus hermosos ojos, su sonrisa que le alegraba el dia. En eso notó que villa lo estaba observando y Simón se sonrojó sin saber por que, villa lo notó, Simón fingió que no había pasado nada.
-( pero en qué estoy pensando?? )
Por un momento se le cruzaron muchos pensamientos a la cabeza y fue ahí donde él se dio cuenta de que, podría estar sintiendo algo por villa. Inmediatamente borró ese pensamiento de su cabeza, él no era gay ¿O sí? Claro que en ese momento Simón pensó que sólo era algo pasajero. Oh Simón pensaste mal. Villita no se iría nunca de su mente. Para la hora de ir a casa Simón había olvidado que los papás de Villa saldrían del país unas semanas que él, el mismísimo Juan Pablo Villamil, se quedaría en su casa, en su cuarto.
Solos en la misma habitación, sin compañía. Solo ellos dos. Simón pensó que si era gay esa noche seria el mejor momento para comprobarlo. Su plan era tratar de acercarse más al chico de ojos misteriosos y si en toda esa noche no pasaba nada raro su vida iba a seguir normal dejando todos esos pensamientos como un error. Aunque..
¿Qué pasaría si en realidad Simon sintiera algo por Villa?
¿Sería criticado?
¿Villa le seguiría hablando a pesar de todo?
Aquellas dudas que no le dejaban tranquilo, pero cuando se daba cuenta lo que pensaba más analizaba que lo que él estaba creyendo podía ser cierto. Simón trató de despejar su mente para ver si, de esa forma, podía conseguir por fin sacar a villa de su cabeza. Así fue, lo consiguió, aunque solo por unos minutos para su desgracia. Logró dejar su mente en un blanco total, pero la sonrisa de villa y la mirada que lo volvía loco volvieron a aparecer.
En el transcurso a la casa de Simón, Villa lo siguió notando raro el chico llegó a pensar que había hecho algo malo y que su amigo estaba molesto con él. - Monchi.
-Dime, Villito.
-perdon si te incomodé, dijo villa, no es necesario que me digas lo que te pasa, pero me preocupo por ti. Tu me importas.
- Gracias por preocuparte Villito, solo es que estoy algo estresado. No me incomodas ni nada por el estilo.
"Tu me importas"
Ahora esas palabras habían llegado para clavarse no solo en la mente, si no también en el corazón de Simón. Al escuchar esas palabras ser pronunciadas por aquel chico que había sido su amigo prácticamente su vida entera, una sensación que no había experimentado antes se apoderó de él. Una sensación de alegría, confusión y deseo que él no sabía cómo explicar.
Aunque, claro, eso no podía ser nada, porque él no era gay, pero ¿realmente lo que Simón estaba sintiendo por villa era solo cosa de un rato, o estos sentimientos que estaba por explorar lo llevarían a darse cuenta de quién es en realidad? Villa se conformó con lo que Simón le había dicho. Su amigo no era capaz de mentirle así que Villa confío ciegamente en el. Siempre confiaría en él. Simón había sido su única escapatoria en los días difíciles. Sólo él lograba sacarle una sonrisa cuando todo parecía ir mal.
Aquellos dos chicos cruzaron sus caminos a una corta edad en un día particularmente frío, pero que sin duda marcaría sus vidas. Desde que Simón vio a Villa entrar a la sala se propuso ser su amigo, y así lo hizo. Año tras año su amistad se volvía más fuerte y cercana, llegando al grado de ser como hermanos y confidentes (amores prohibidos) aquellos dos chicos parecían estar hechos para estar juntos. Conocían todo del otro, lo que le gustaba y lo que no. Sabían cómo actuar y cuando uno de los dos se encontraba mal, las palabras no eran necesarias. A lo largo de los años aprendieron mucho del otro y se dieron cuenta que lo mejor que podían hacer para levantar el humor era simplemente pasar tiempo juntos, pero esta vez no sería así. En este punto Villa era la raíz del problema de Simón.
Y en efecto ellos estaban destinados a estar juntos pero claro, tenía que pasar cierto tiempo para que lo descubrieran y al parecer simon ya empezaba a darse cuenta de la química que ellos tenían, pero claro que no quería aceptarla por el simple hecho de que le habían enseñado desde pequeño que eso estaba mal pero...
El amor no tiene reglas ni restricciones o si?
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Incendio
Fanfic"A veces, los incendios son iguales que el enamoramiento. Cuando empiezan nadie los puede apagar y ambos destruyen lo que está a su alrededor."
