Sam y su música.

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Lluvia. Lo único que escucho es lluvia.
Y música,la maldita música. No tengo ningún problema con ella,pero la detesto cuando mi vecino la tiene a todo volumen.
Me voy a explicar mejor. Sam es mi vecino,se mudó al edificio de a lado y por casualidades de la vida,su ventana da a la mía, por ende,veo y escucho todo lo que pasa en su pequeña habitación.
Desde los gemidos de su novia hasta la maldita música. Cada noche es lo mismo. Está claro que a mis padres esto no les afecta para nada ya que casi nunca están y cuando si,parecen no estarlo.
Son las 03:47 a.m y mientras trato de dormir,  "Paulo Londra"  suena del otro lado de mi ventana. Me harté. Le voy a dejar en claro a mi idiota vecino que dormir es una necesidad a la que toda persona tiene derecho.
Caminé hacia mi venta y la abrí. El muy idiota tenía la computadora en su escritorio el cual está en frente de su ventana,no es para nada raro que el ruido sea tan molesto que pareciera que la música proviniera de mi habitación en vez de la de él.
Valor, Sarah. Eso es lo que necesitas.

-Hey,idiota. ¿Podrías bajarle a tu maldita música?
Me miró y segundos después me ignoró para poner más alta su canción. ¿Quiere despertar a todo el edificio?.

-Es en serio,Sam. Necesito dormir y a ti no te aría nada mal intentarlo.
-No te cansas de molestarme ¿verdad, Sarah?
Sabe mi nombre,sabe mi nombre.No entiendo porque me sorprende,somos vecinos,nunca hemos hablado pero seguimos siendo vecinos.
-¿Como sabes mi nombre? Sabes que olvidalo,y no te molesto,tu me me molestas a mi.-su mirada seguía fija en mi con una sonrisa burlona.-¿piensas bajarle unas 15 rayitas a tu volumen? O al menos contestame.

-Sé tu nombre porque pregunté y sólo bajaré el volumen si me das algo a cambio....-no me gusta para dónde va esto.

-A ver si entendí ¿tú no me dejas dormir y yo te tengo que dar algo a cambio porque me molestas?
Solo me miraba con sus tremendos ojos celestes y su sonrisa burlona aún no abandonaba su rostro. Idiota.

-Bien. Dime que es lo que quieres así por fin podré irme a dormir.-respondí con el ceño fruncido.

-Un beso..-respondió el cómo si fuera nada.

-Estas de broma ¿verdad? Eso es mucho pedir ya que tu me estás causando molestias.

-¿Quieres dormir tranquila está noche?

-Tu novia no me dejará dormir mañana-murmuré, pero por desgracia me escuchó y se empezó a reír a carcajadas mientras yo lo asesinaba con la mirada.

-¿Celos?-dijo el después de tomar aire.

-Para nada,sólo que debería ponerse una cinta en la boca. Y tú comprarte unos auriculares ya que noto que no los conoces.

-Ya te he dicho que con un sólo e inocente beso te dejaré tranquila.-su sonrisa era cada vez más grande y no tuve otra opción que tragarme mi orgullo y aceptar.-Bien.

Dicho esto,trepó por su ventana y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba en mi habitación. La distancia entre nuestro edificio era diminuto,pero nunca creí que fuera a entrar a mi cuarto. Gracias a Dios mis padres se encontraban trabajando,aunque seria raro que vinieran a ver como estoy.

-Quiero mi beso-le escucho decir,al parecer me había perdido en mis pensamientos.

Re sople y le di un beso en su mejilla izquierda.

-Ese no es el lugar exacto donde quería mi beso, Sarah. Pero has estado cerca, te voy a ayudar.

Rápidamente se acercó a mi y de un momento a otro,nuestros labios estaban juntos,se sentía bien,pero no iba a admitirlo. Él es molesto y un simple beso no cambiaría las cosas.
Nos separamos y yo lo miraba mientras el sonreía de una manera arrogante. Estúpido.

-Te sonrojarse,me alegro de hacerte sentir así-es cierto,estaba roja cual tomate,pero en mi defensa no esperaba que entrara en mi habitación y me besarla de tal forma.-suelo causar ese efecto en la mayoría de las chicas.

-Idiota,ahora salte de aquí y baja el volumen.

-Ya caeras como todas las demás- dijo mientras salía por mi ventana-sólo es cuestión de tiempo.

Por fin. Lo único que se escuchaba era ruido de los autos,ah dejado de llover y no me había dado cuenta. Ya no había música,pero algo no me dejaba dormir,algo me daba ganas de mirar a través del transparente cristal por el cual había entrado este chico,el que minutos antes había causado mi insomnio, ese maldito beso.

Del Otro Lado De mi Ventana. Stories to obsess over. Discover now