Un día había un rey que cazaba tranquilo por el bosque y se perdió; entonces se le apareció la figura de un hombre alto y delgado, cubierto por una túnica negra que le hablo con su voz áspera y vacía:
-señor rey, si me dais a vuestro hijo menor os sacaré del bosque-
El rey, temeroso de nunca volver, le prometió que le daría a su hijo menor
El extraño personaje lo llevo por buen camino cumpliendo su parte del trato, se despidió de él y cuando el rey ya se hiba le gritó
-¡Recuerda! ¡Dentro de una semana iré a por el niño!-
Una vez en su casa, el rey se mostró sumamente arrepentido por la promesa que hizo, pues su hijo menor, Ingrid, era su favorito
Todos sus sirvientes se dieron cuenta de la pena que residía en el corazón de su gobernante y le preguntaban que pasaba
Tras sufrir tantas insistencias el rey confesó su promesa, pero en lugar de enfadarse con él por lo que hizo, su corte empezó a idear un plan para salvar a Ingrid
Cuando el día acordado llegó, tomaron al hijo de un pastor y lo vistieron con la ropa del príncipe, luego lo dejaron en la habitación y le dijeron;
-si alguien viene y te dice que vayas con el, haz lo que dice y serás recompensado-
El rey y su familia se alejaron de la casa
Apenas se habían ido entro por la puerta un lobo negro cómo el carbón, hizo una reverencia y dijo
-¡Montante en mi espalda Ingrid!-
El hijo del pastor obedeció y el lobo lo llevo al bosque
En cuanto llegaron a un bello y verde lugar donde el sol brillaba bien claro y cálido, el lobo tomo su forma de hombre
-¡Bajate y déjame verte!-
El chico obedeció, pero, mirando a los árboles dijo
-¡Ayer a estas horas el bosque era más bonito!-
-¿Cómo es que viniste al bosque?- pregunto el hombre
-¡Pues porque tuve que sacar al rebaño a pasear con mi padre!-
El hombre monto en cólera
-¡Tu no eres el príncipe!-
Lo devolvió al palacio donde el rey estaba celebrando que su hijo seguía con el
-¡Me has engañado, lo vas a cobrar caro! ¡Si dentro de ocho días, cuando regrese no me lo das, no vas a querer saber más!-
Al octavo día, ignorando la amenaza, la corte vistió al hijo de un pastor de gansos con ropajes lujosos, lo dejaron sentado en su habitación para que esperara al hombre
Una vez más apareció convertido en lobo
-¡Montante en mi espalda Ingrid!-
El hijo del pastor de gansos obedeció
En cuanto llegaron al mismo lugar que antes el lobo se volvió humano
-¡Bájate y déjame verte!-
El chico lo hizo, pero una pregunta cruzó su mente
-¿Dónde estarán ahora mis gansos?-
El hombre no daba crédito a sus oídos
-¡Me has vuelto a engañar!-
Le gritó al rey cuando volvió
El hombre agarro al rey por los hombros y en un instante lo convirtió en espada, luego se transformó en lobo y le dijo al príncipe
-¡Monta en mi espalda Ingrid!-
El chico obedeció al hombre temiendo por su padre
Cuando llegaron al bosque el lobo se transformó en hombre y dijo
-¡Bajate y déjame verte!-
-soy un príncipe, no tengo que obedecer órdenes ¡libera a mi padre!-
El hombre lo bajo y le sonrió
-¡Esta vez sí eres tú! En el bosque hay una araña que se come las raíces, si la matas, te devolveré a tu padre-
-pero señor, no tengo espada-
El hombre tomo al rey y se lo entrego a su hijo
-si, si la tienes-
Entonces Ingrid tomo la espada y se adentro al bosque, no tardó mucho en encontrar a la asquerosa araña, enorme y fea, vio que el hombre le había mentido, pues ella no comía raíces, comía insectos venenosos y serpientes, la criatura lo miro con sus ocho ojos
-muchacho ¿A qué has venido?-
-a matarte araña-
-muchacho ¿Porque has venido?-
-para matarte araña-
-muchacho ¿Quién te envío?-
-eso no debes saberlo, vine a matarte araña-
-si tanto lo deseas, acaba conmigo, solo soy un horrendo monstruo del bosque que se come todo lo que escupa veneno-
Ingrid alzó su espada, pero no pudo hacerlo
-te diré algo araña, dame una de tus ocho patas y te dejare en paz-
La araña obedeció y le entrego una de sus patas, el chico regreso con el hombre para enseñarle la pata de la araña como prueba de que la había matado
-¡Tu me has engañado, pues yo soy la araña y te he puesto a prueba!-
El corazón del príncipe dió un vuelco
-pero no temas chico, pasaste la prueba, no mataste a ese ser bondadoso a pesar de que necesitabas hacerlo para recuperar a tu padre, tienes un corazón de oro y por ello te daré dos regalos;
El primero es que recuperarás a tu padre-
La espada se convirtió de nuevo en el rey que abrazo a su hijo agradecido
-el segundo regalo es mucho mejor-
Saco una espada de su túnica, una espada bellísima que tenía grabadas en ella una palabra singular
-desde ahora serás el rey de estas tierras, reina cómo desees, Ingrid Guldavir-
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Leyendas olvidadas de Kima
Fantasyesta es una recopilación de algunas leyendas que se contaban en la antigua Kima, la mayoría ocurrió mucho antes de sus días de grandeza
