"Un final, a veces es tan solo el inicio"

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Bueno, saludos a todos mis lectores. Para comenzar querido decir que esta historia es mi regalo para mi pequeño hermano kevyn y te deseo lo mejor, Feliz cumpleaños grandote y sigue mejorando, un abrazo.

En las penumbras de un denso bosque fuera de la ciudad, un joven lobo llamado "Kevin" se alejaba de la civilización a toda velocidad.

—Tranquilo Kevin. —Se decía a si mismo—. No va a pasar nada. —Escucho un fuerte crujido, como si la madera se cortara en dos de golpe e instintivamente giro su brazo con una gran fuerza, una ola de energía blanca salió disparada de su brazo azotándose contra los árboles que fueron rasgados y cortados como si solo fueran papel en un brutal estruendo, pero y sin embargo no logro ver nada ahí, solo los animales de la zona.

Continúo corriendo, las personas igual a él eran seres detestados y ejecutados por el gobierno y la sociedad los despreciaba como simples insectos "no naturales". Si saben que tiene esos poderes, sus padres ni siquiera dudarían en llamar a la policía y apoyarían la ejecución. Se había convertido en la paria de la sociedad en unas pocas horas, solo le queda huir y no ser descubierto.

Ya era de noche y, su fuerza mágica le ronroneaba por debajo de la piel para que usara su poder e iluminar su camino. Uso cada gramo de voluntad para no ceder ante este deseo y continuo, en este punto sus ojos con heterocroma ya se habían acostumbrado a la falta de luz y a las sombras del bosque, podía ver con casi claridad.

Troto por unas horas, saltando entre las raíces de los árboles y los matorrales, pensando como si fuera su ultimo maratón antes de ganar el premio mayor, sin dejar de buscar cualquier amenaza para él. Llego un punto en donde, por tanto, correr cayó al suelo rendido y cansado. Entre tantos jadeos y su lengua salida, se recostó sobre un gran árbol para cerrar los ojos y descansar un poco antes de seguir su marcha, sin darse cuenta y con lentitud cayo dormido ante la bestia que era su cansancio.

Durante un momento, la conciencia de Kevin volvió a la realidad, sintiendo unas suaves sabanas acobijándolo. Y, por un breve momento se relajó creyendo que estaba en su cama y, si no fuera porque sus últimos recuerdos, sin duda se habría vuelto a dormir. Él se levantó de un súbito golpe con los ojos bien abiertos a mas no poder, mirando hacia la izquierda y después a la derecha, su magia revolcándose para defenderlo.

—Calma chico. —Kevin volteo a mirar hacia su espalda con tanta fuerza que casi se cae de esa pequeña cama en la que dormía—. No estoy aquí para dañarte. —Era un gran oso café, hablando con una serena voz y unos ojos que a Kevin le parecían comprensivos—. Soy... —dijo el oso, antes de detenerse y con un movimiento de su brazo. La sabana que lo acobijaba se alzó al aire, levitando a unos centímetros de él antes de envolverse a sí misma y guardarse—. No soy. —corrigió—. nosotros somos como tú.

Kevin lo miro con detenimiento, era casi tan alto como para necesitar agacharse y pasar por las puertas, con un par de kilitos de más, pero manteniendo una postura serena y calmada. Kevin aún sin confiar, dejo que su cuerpo se relajara un poco y, desde una posición que creía que el oso no notaria, se movió de forma que pudiese defenderse si fuera necesario.

—Y, quien... —sus nervios lo traicionaron y tartamudeo ante tal criatura—. ¿Quién eres?

—Mi nombre es keno, oh bueno. —Contesto con simplicidad, mientras que recargaba sus dedos sobre su mentón, parecía pensante—. Así es como me dicen. Como sea, vístete. —Keno se dio la espalda para salir—. fui voluntario para mostrarte el pueblo, o al menos una parte de este.

Con keno ya fuera de la pequeña cabaña, Kevin se miró a sí mismo. Apenas notando que estaba en ropa interior. No tardo en encontrar su ropa, estaba sobre una silla doblada y guardada. Se puso su ropa con rapidez y algo de vergüenza por no darse cuenta de que estaba desvestido. Al salir, vestido con su sudadera y unos pantalones cortos. Lo que vio, fue algo extraño y diferente. A poco más de cien metros había una alta muralla que parecía más de una arquitectura medieval, pero con metales y materiales actuales. Mientras que, las casas estaban hechas de tela y madera, eran pequeñas y bastantes seres caminaban por las calles de tierra aplastada.

Una aventura inesperada, Temporal(furry)Stories to obsess over. Discover now