Prólogo

3 0 0
                                        

Dos años atrás.

-Ten, aquí está toda la documentación que necesitas.

-Pero ¿es necesario que me vaya tan lejos?-.le pregunté.

-Sí. Estoy completamente convencido de que no se imaginará que estás en un lugar así.

-¿Y no podría esconderme en alguna isla paradisíaca?-.bromeé, intentando aligerar la tensión del momento.

-No. Esto es serio. A partir de ahora olvida todo lo que conoces, y no intentes contactar con nadie que no sea yo.

-¿Y qué hay de mi...?-.pregunté preocupada.

-No te preocupes, yo le comunicaré todo lo que sea necesario. Si necesitas decirles algo, yo se lo diré.

-Está bien, si no queda más remedio-.suspiré.- Pero, en serio, ¿tiene que ser Japón? ¿No hay otro destino?

-Sí. Como ya te he dicho, no se le ocurrirá buscarte allí. Hay que aprovechar que sabes japonés.

-Me alegro de que mis rarezas sean útiles.

-Bueno, ya es la hora. No hay más tiempo que perder. Vamos, sube al coche-.dijo abriendo la puerta delantera.- ¿Preparada?

- Sí, no me queda otra. Cuida de mi familia, por favor-.le pedí, casi le suplique.

-No te preocupes, están en buenas manos.

-Muchas gracias por todo. Espero que podamos volver a vernos pronto.

- Yo también lo espero. Bueno, que todo te vaya bien. Adiós.

-Adiós.

Y así sin más, mientras la fría lluvia caía con fuerza contra el cristal del coche, observé mi casa por última vez.


JAPONISM FAMILYDes histoires addictives. Découvrez maintenant