Perdidos

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Luster High, así se llama mi escuela.
Me presento, soy Luke, un chico mudo, por lo tanto los demás me consideran alguien raro y diferente. Aunque no lo soy, puedo expresarme mejor que otras personas, o incluso, decir más que mil palabras en una mirada, a comparación de una persona que puede hablar a la perfección.
Hoy, voy de campamento, no se exactamente a donde, pero voy con todos mis compañeros, si así les puedo llamar. Preparo una maleta algo grande y alisto mi comunicador, mi ropa y una hoodie, supongo que vamos a ir a algún bosque. Solo espero no volverme loco.
En el camino veía el ganado en los campos, que estaban siendo alimentados por un señor algo viejo. Veía también la variedad de pájaros que volaban, y los elevados montes llenos de árboles, entonces llegue a una seria conclusión: Que era fan de la naturaleza.
Por si faltara, todo buen camino debía de tener aunque sea algún error, y ese era nuestro caso, pero no cualquier error, uno muy grave. El camión empezaba a moverse de un lado a otro, y cada vez más fuerte. Eso empezaba a asustarme, despertando en mi ganas de bajarme en plena carretera.
El conductor solo nos tranquilizaba con palabras muy sencillas, pero eso no impedía que el movimiento fuera más intenso. Después de unos 15 minutos, el camión (como era de esperarse) se detuvo por completo. Todos empezaban a gritar y yo me estaba estresando cada vez más. Mientras tanto, Ágatha, mi mejor y única amiga, estaba a lado de mi explicándome lo que pasaba, aunque claramente yo lo sabía.
Después de más de 30 minutos, me dio un ataque de pánico, mezclado con claustrofobia y náuseas. Pasaban ya casi 2 horas y no había ninguna señal de vida, ningún carro, ni siquiera un animal, nada. Literalmente estábamos en la nada.
Seguía viendo la comida que nos dieron al inicio, mientras que todos estaban buscando algún lugar con señal para comunicarse, pero nadie contestaba, no servía nada de eso.
El chofer nos dijo que no podíamos bajarnos, así que todos obedecimos.
Después de todo el tiempo ahí detenidos, todos cayeron dormidos.

Al día siguiente el chofer estaba fuera del camión, buscando señal y ayuda.
- Debemos de salir ya - comentó Henry con su clásico tono arrogante.
- Si, estoy de acuerdo - continuo Natasha.
- Un momento... - dijo Ahatha - ¿donde están los demás?
Todos sorprendidos, miraron alrededor y solo habían 8 de ellos: Becca, Angie, Natasha, Ágatha, James, Henry, Daniell, y yo, Luke.
Solo nosotros, no había nadie más. Henry bajó del camión.
- ¿Dónde están todos? - le dijo al chofer.
- No lo se, pero creo que se porque estamos parados aquí - dijo sin moverse de su posición actual. - Según la brújula, estamos en medio del bosque, que esta a casi 4 horas de la ciudad y a dos de nuestro destino. Pero no tengo idea de en donde puedan estar todos.
- Maldita sea...- dijo Henry entre un bostezo - ¿Y qué hacemos?
- Hay dos opciones - se detuvo a mirarlo y prosiguió - podemos caminar al campamento a la ciudad.
- ¿Y la segunda?
- Esperar - dijo con un suspiro de estrés.
- Al diablo, no voy a esperar nada - dijo Henry algo enojado, después subió al camión.
- Dame el sandwich, raro - me gritó arrebatándome la comida.
- ¡Que te pasa! - dijo Ágatha, defendiéndome.
"No te preocupes, no tengo hambre", escribí en el comunicador y se lo mostré a Ágatha, entonces ella regresó a su asiento.
- Nos vamos - dijo Henry mientras comía - Ahora. No pienso esperar ningún maldito segundo encerrado.
- ¿Qué? - dijo Natasha bastante confundida.
- No nos podemos ir por el momento - dijo Ágatha mientras me explica más a detalle.
Así que todos salimos sigilosamente, sin que el chofer se diera cuenta.

Les contaré la historia principal de mi secundaria, Henry es el hijo de la directora, vive en una de las zonas más importantes de la ciudad y por lo tanto quiere tomar el liderazgo.

Natasha lo conoce desde que nacieron y ha sido su novia desde inicios de la secundaria, y es hija del maestro de Geografía.

Becca es esa clásica chica que siempre tiene las mejores calificaciones en la escuela.

Angie es su mejor amiga, así que por lo tanto son iguales.

James es el mejor amigo de Henry, y siempre trata de sobresalir en todo.

Daniell es también de ese grupito, el es más tímido y reservado.

Ágatha es una chica muy sencilla pero a la vez extrovertida, mi mejor amiga.

¿Y yo? Yo soy el "chico raro" el que es invisible para todos, no es la mejor sensación, pero prefiero ser así, a llamar la atención.

Henry, como nuestro "líder" organizó una caminata para llegar al campamento, no estaba de acuerdo. Podíamos haber esperado, o caminar de vuelta a casa, pero no al campamento. Pero todo ahí se va al carajo, porque no puedo hablar y mi comunicador no serviría de nada.
Pasamos mucho tiempo caminando, que en cualquier momento me hubiera desmayado, pero esta vez Henry fue más considerado y propuso un descanso, al que todos acertaron.

Fui el primero en despertar, suena estúpido, pero mi alarma lo hizo. Estaba tan desesperado, que decidí empezar mi propia caminata, pero de vuelta a casa. Parecía que no había ninguna salida, que todo lo que me rodeaba eran nada más que árboles y un clima bastante frío. Me levanté con cuidado, esquivando los cuerpos de mis amigos, intenté no hacer tanto ruido al pisar las hojas secas por el otoño, y empecé a caminar al lado contrario. Escuché un ruido detrás mío, y me volteé rápidamente, al ver que Becca me había mirado de reojo, pero pareció no importarle, así que continuo durmiendo, lo cual, fue un alivio. No quería que nadie sospechara de mi desaparición, ni nada por el estilo.
Entonces empecé, a las 7:24 exactamente de la mañana, con un solo propósito...llegar a mi hogar.
Las siguientes 6 horas fueron ciertamente atormentantes. No encontraba nada de comer, y el sol al fin había salido. Solo caminaba y caminaba, ilusionado de encontrar a mi familia angustiada por mi, pues ya llevaba 2 días sin ninguna señal, sin ningún solo mensaje.

Eran ya casi las 9 de la noche, y seguía viendo árboles y hojas secas en el suelo, y lentamente el sol iba perdiendo su intensidad hasta dejar todo oscuro, con la tenue luz de la luna. Encontré un cómodo lugar a lado de un árbol grande y viejo, y vi mi teléfono. Y como era de esperarse, no había señal de Wi-Fi, nada. La desesperación me consumía cada vez más rápido, que solamente deje caer mis lágrimas corriendo suavemente sobre mis mejillas, solo quería una cosa, una cosa muy sencilla...un abrazo de mamá, a su lado y entre sus brazos, todo parecía menos cruel, y todo cambiaba, por lo más mínimo que fuera, pero me hacía sentir mejor. Pero no la tenia, así que mis lagrimas fueron mi único remedio.
No podía dormir, así que decidí caminar y encender la lámpara de mi celular, y lo que encontré a unos 6 árboles después, fue perturbador...bastante perturbador.

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⏰ Last updated: Jun 02, 2019 ⏰

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