Porque la duda se queda sujetada al mutismo.
El aliento se ufana de su persistencia.
Recorro desnudo tus sueños flotando sin manos ni piernas.
No somos Ángeles nuestras alas son de cera
Nuestros sueños son eternos.
Nuestros miedos fantasías que no vuelan.
El todo grita llamando a la nada;
Extraña su vació, inexpugnable y brutal; como enigma celeste que se esconde tras el manto de tu vientre:
Sediento y despoblado, incierto y lívido
¿Eres causa o eres olvido?
Eres ficción musitando la forma
Tierra espléndida luego precipicio.
La verdad se esconde tras un bufón sin ropa, sin pena, sin Dios, sin tiempo.
Mudo el cielo ciego el sol
a merced mis ojos y mi lengua, de mi voz renaciendo entre tinieblas
Pasión, exilio y sombras,
agonizan y florecen en el desván fortuito de tu silencio.
