Bendita el arte y la comunicación

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Esta es mí versión


Una mañana fría de enero desperté a rastras, un miércoles, primer día de tener que despertar temprano luego de un par de años. Iba a la universidad para cursar historia del arte contemporáneo, materia que no amaba y que debía volver a cursar por culpa de un profesor incompetente que perdió todas las notas de mí curso.

Mí intención era entrar al salón y si el profesor no estaba irme. Entré y efectivamente no estaba, di una vista rápida y mis ojos se detuvieron en un chico -algo me encantó de inmediato- en el momento no lo supe pero mi instinto me pidió quedarme así que eso hice. 

Me senté en la parte trasera del salón básicamente porque no quería hablar con nadie, a las 8am no hay manera de poder ser cordial, él estaba en el segundo puesto así que podía verlo y la verdad es que no podía evitarlo intentaba desifrar qué me causaba, ¿por qué de pronto quería estar ahí? 

Llegó la profesora y nos pidió hacer un circulo para presentarnos, él de manera muy desinteresada tenía sus audífonos puestos, fue uno de los primeros en presentarse, dijo su nombre, su edad - mintió-, y confesó su amor por la música y todos los instrumentos que sabía tocar "me gusta" -pensé- se colocó de nuevo sus audífonos así que mí presentación pensada de manera estratégica para llamar su atención no importó para nada. 

Yo ya tenía un tiempo prudencial sola luego de una "relación" que fue un desastre, no me había gustado nadie más, no tenía interés en nadie y de pronto si, me paralicé un poco pero no podía dejar de sonreír, al salir de clases todo un grupo de amigos estaban afuera fumando y hablando esperando para ir todos a algún sitio de la ciudad a pasar la tarde. 

Al salir lo busqué con la mirada pero no lo vi, les comenté y todos acordaron que debía hacer algo para acercarme, toda la semana lo busqué pero no lo vi hasta el siguiente miércoles llegué y el estaba ahi puntual sentado en la segunda fila en el segundo puesto, yo me armé de valor y me senté en la tercera fila en el primer puesto, yo quería que me viera pero me puse mis audífonos para parecer desinteresada. La clase inició y demostró ser un cerebrito -su pinta de botas, jean, baba, túneles y camisa negra no me dejaron predecirlo- pero también hacía muy buenos chistes que a pesar de intentarlo no pude evitar reírme. 

Al salir tampoco lo vi y en la semana menos, así pasó enero sólo viéndolo en clases, siempre los mismos puestos y nunca cruzar palabras, sólo risas. Hasta que un día en clases llegué un poco tarde y alguien había ocupado mí lugar y me senté justo detrás de el, conversaba con su amigo de un trabajo que hicieron y que debíamos entregar y que yo imbecilmente olvide hacer así que me armé de valor y decidí pedirles que incluyeran mí nombre. 

-- Hola! -toqué su hombro- ¿cómo están? Sabes me quedé dormida y olvidé mí trabajo en casa, de verdad vivo muy lejos pueden por favor incluirme en el suyo y yo pago la impresión? 

"No." -respondió seco y odioso como nunca nadie antes me había respondido y por supuesto que me insolentó y levanté mí ceja-

"Si" -dijo su amigo haciendo muecas con sus ojos que no entendí- 

"No" -refuto con cara de odio- 

"Si" -continuó- 

Al final éramos dos contra uno así que me incluyo en el trabajo y pagó el la impresión rechazando de forma grosera mí dinero. Me confundí, no estaba acostumbrada al rechazo y no entendí nada. 

Así continuó febrero aunque de vez en cuando cruzábamos palabras, nada relevante hasta que un miércoles estábamos esperando que llegará la profesora y...

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⏰ Kemaskini terakhir: May 24, 2019 ⏰

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Por Siempre once cero tresCerita yang buat anda obses. Terokai sekarang