Capítulo 1. Cara a cara

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-Lía-


Eran principios de septiembre del año 2017 y después de un año de preparación con papeles, cartas de recomendación a la universidad de destino y la difícil selección/convalidación de las asignaturas que había elegido... ¡Por fin estaba en Barcelona! Todo un año por delante, universidad nueva, gente nueva, aprender un idioma nuevo... Sentía mariposas en el estómago y una creciente emoción por el primer día.

Me levanté de la cama y empecé a buscar la camisa y los pantalones que había planeado aquella noche ponerme para el primer día. Era una camisa azul con rayas blancas con unos vaqueros que se ajustaban perfectamente a mi culo. Miré mi reflejo en el espejo, una chica de 20 años morena, de pelo largo, piel blanca, ojos castaños y pecas me devolvió la mirada desde el espejo. No soy una chica demasiado alta, 1,60 justitos, pero tampoco es algo que me preocupe en exceso.

Desistí en recogerme el pelo, soy un desastre peinándome, así que sencillamente lo cepillé y lo dejé suelto. Me maquillé levemente tratando de dar un toque más adulto a mi aspecto y una vez estuve satisfecha con el resultado, me puse unas Convers desgastadas negras y cogiendo mi bandolera de Totoro, salí corriendo escaleras abajo emocionada por ir en metro a clase.

Me sentí un tanto pequeña en el metro, demasiada gente con prisa por los andenes, y aunque me pareció de lo más emocionante todo ese barullo, una pequeña duda empezó a abrirse paso en mi ¿y si me perdía? El día anterior me había preparado un mapa en la agenda para saber cómo llegar hasta la universidad, así que respiré aliviada por haber sido, por una vez, previsora.

Gracias al mapa que me había hecho en la agenda, llegué sin pérdida a la Universitat de Barcelona. Estaba situada en una colina, así que para acceder hasta mi facultad tenía que subir muchos, muchos escalones. Me coloqué bien la bandolera, comprobé tener los cordones de las Convers bien atados, es lo que tiene ser torpe por naturaleza, y me preparé para lo que desde abajo parecía la ascensión al Everest.

Para cuando conseguí llegar hasta la sala donde se iba a llevar a cabo la presentación para los alumnos de intercambio, ya odiaba la humedad de esa ciudad y trataba de contener el aliento para mantener un poco la dignidad.

Al entrar en la sala vi que había muchos alumnos ya sentados en las sillas predispuestas frente al escenario, y cómo no, todos habían optado por agruparse en las sillas situadas al final de la sala. Como siempre opté por sentarme en las sillas de las primeras filas, sin darle mayor importancia a que no tuviera a nadie a mí alrededor.

La charla resultó ser la típica que se da el primer día, explicando lo que íbamos a aprender en la carrera elegida, los créditos, la tarjeta de la universidad... cosas que obviamente yo ya había investigado y tenía apuntadas en mi agenda, así que no pude evitar desconectar... me encontré pensando en cómo había acabado eligiendo la Universidad de Barcelona como destino, teniendo en cuenta que mis clases serían en catalán y es un idioma que para nada controlaba. Mi decisión se había basado principalmente en una persona, Sergio, un chico que había conocido a través de un blog de spanking. Era mayor que yo, pero en ningún momento esos años de diferencia supusieron una brecha entre nosotros, es más, nos daba más pie a hablar más libremente del tema. Llevábamos hablando 2 años de nuestras fantasías y por fin este año podríamos estar en persona y dar rienda suelta a nuestra imaginación. Salí de mis pensamientos con los aplausos del resto de alumnos que estaban en la reunión de bienvenida, por fin acababa mi sufrimiento.

Nos levantamos e hicimos una visita guiada por las instalaciones de la universidad, era muy amplia y estaba rodeada de pinos, transmitía una tranquilidad poco habitual en una universidad llena de estudiantes. Vi que los grupos que se habían formado en las sillas de la charla, continuaban juntos e iban hablaban entre sí, pero en un ataque de timidez opté por mejor no acercarme, tenía un año por delante...ya surgiría, preferí ponerme los cascos y seguir al rebaño al ritmo de You de The Pretty Reckless deteniéndome en cada instalación intentando memorizar el camino para llegar a los sitios clave.

Es por tu bien, LíaOpowiadania do pokochania. Odkryj je teraz