Estudiamos. Suspendemos. Aprendemos. Aprobamos. Olvidamos.
Tal vez no se trate de escuchar, sino de recordar que todo esto ya lo viviste varias veces, ya lo estudiaste, suspendiste, aprendiste, aprobaste y olvidaste.
Tú que...
Me sanas. Me entierras. Me pides ayuda.
Me llamas. Cuelgas. Miras mi nombre en la pantalla.
Te metes en mi chat. Te sales sin haberme escrito.
Me ignoras. Te arrepientes.
Me hablas con palabras ensayadas.
Me pides perdón. Vuelves a herirme.
Te crees que no tengo sentimientos, que nadie puede romperme, y sólo entonces, te enseñé a mirar con el alma.
