Y en ese segundo.
En ese pequeño instante que nadie llegaba a vernos.
En un abrir y cerrar de ojos.
Pude tenerla, sentirla.
La tome entre mis brazos.
Y entre besos, miradas, mordidas...
Nos hicimos dueños uno del otro, del tiempo...
De nuestro destino incluso.
"Donde esta nuestra mente?" llegue a pensar,
Solo alcanzaba para cerrar mis ojos eh imaginarnos.
Como siempre la soñé.
Bajo un cielo estrellado.
Mientras sentimos nuestros cuerpos sin distancia que nos separe.
Mientras sentimos nuestras lenguas al tacto.
Mientras nuestros labios chocan.
Y nos volvemos aun mas locos por el otro.
Todo es tan perfecto solo cuando esta.
Se vuelve todo tan lento, tan relativo.
Pasamos por el tiempo en vez de el pasar por nosotros.
Solo mientras nos sentimos.
Captamos como cambia todo.
Solo mientras estamos juntos.
Lo imposible se vuelve una realidad, nuestra realidad.
Como si nada, sonreímos.
En medio de besos y besos.
Solos nos sentimos.
Lastima no es así, lastima no podemos hacerlo real.
Deseando lo imposible.
No todo llega a ser posible.
Perdidos en confusión.
Con lo mínimo de cordura y lo máximo de creatividad.
Mientras tus gemidos son callados por mis besos.
Donde tu respiración se contrae y tus ojos se cierran lentamente.
Suspiros tras suspiros.
Beso tu cuello y solo mas te éxcito.
Nos perdemos entre nosotros mismos, nos enredamos en nuestros brazos.
Nos volvemos mas locos de lo que estamos.
Nos vuelve locos el hecho de amarnos tanto.
Mis manos recorren tu cuerpo como si un humano recorre el mundo por primera vez.
El hecho de sentir tus labios con los míos solo me dan ganas de mas como si fuese un adicto a ti.
Me vuelves loco de alguna manera u otra.
Tu manera de ser tan sumisa, tan sadomasoquista.
Me mata la mente tu cara.
Viendo cómo te hago, todo.
Sintiendo como se acelera tu corazón.
Sintiendo como derrito tu cuerpo.
Sintiendo como te hago mía sin preguntar ni avisar.
Solo dejamos el momento fluir, solo dejamos el tiempo correr.
Solo dejo que nuestras mentes masoquistas, ninfómanas y sádicas hagan todo a nuestro placer.
