LA MANZANA MISTERIOSA

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Verdes, amarillas y rojas, porsupuesto. Incluso marrones. Pero¿ azules? era la primera vez que veía manzanas azules. Sus ojos, ¡casi inmóviles! Quedaron estupefactos, al ver el hermoso e intenso color y brillo de aquella manzana azul; su misterio iba mas allá de su color, pues poseía la magia de cumplir el más ardiente e imposible deseo abrigado en el corazón del hombre, sobre la faz de la tierra.

Entonces, Celeste se pregunto:¿la arranco? ¿podría adueñarme de ella? pero, repentinamente exclamó ¡hay de mi! si llegase, a caer en manos de hombres corruptos, de corazones llenos de maldad, ambiciosos, codiciosos, corazones que sólo busquen el mal para la humanidad.
_Celeste una niña; encantadora, sus ojos azules como el cielo, su cabello negro como la noche, sus labios rojos comparados a las rosas que adornanban aquel lugar pero, sobre todo su corazón lleno de amor para los demás.

-No podría- permitir ni la más mínima posibilidad de egoísmo,
-si bien ella la quería- ¡la deseaba! ¡la necesitaba¡ sus principios se lo impedían. Aquella manzana misteriosa podría cumplirle su deseo, que no era más que tener de regreso a su amada abuelita.

-Extrañandola día tras día... recordando sus abrazos, besos, palabras dulces y tiernas, sabías que nadie podría remplazar y llenar su alma, su corazón se entristecio, de sus mejillas rojas, deslizaron lágrimas que bañaron su rostro, llorando amargamente.
Sintiendo, ¡que no podía mas con este peso! Su espíritu se abatia entre decidir, pues tenía en sus manos la posibilidad de escuchar su dulce voz, que le susurraba las canciones con la que dormía en las noches de soledad, ¡quiero ver a mi abuelita, abrazarla! - decirle que la quiero mucho.

Sus manos temblaban, sus pupilas se dilataron, el sudor rodaba por todo su cuerpo, su corazón palpitaba como si se fuese a estallar de la emoción sus pensamientos y recuerdos de aquellos años tan felices invadieron su mente y la necesidad de ver y escuchar a su abuelita se convirtió en una urgencia, un deseo imposible por olvidar y arranca de su ser.

_Alargando su mano - para arrancar la manzana mágica, sintió un fuerte roce que evitó que tomase aquella fruta prohibida y codiciada por muchos .
¡NO lo hagas! -grito Daniel- ¿piensa en la humanidad? era la voz de su amigo, que la había seguido por el bosque encantado, ya que el era el guardián de aquel lugar tan fascinante y misterioso apartado de la civilización.

-Le dijo- ¿Tu no eres asi? Tu corazón no es egoísta, está manzana pertenece a este bosque, reaccionando a las palabras de Daniel; -Celeste comprendió - la gran responsabilidad que tenía sobre sus hombros, por más que deseara tener junto a ella a su abuelita, el amor de su vida, el precio era muy alto, para un instante de felicidad.
Si bien era cierto, que la humanidad jamás se enteraria de su sacrificio, ella podría estar tranquila; sabiendo que sus principios y amor por el prójimo prevaleció antes que sus propios deseos, dibujandose en sus labios una sonrisa, pues no había estado sola, su amigo Daniel por un ¡instante! había evitado que cometiera el más grande error de su vida.

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⏰ Última actualización: May 07, 2019 ⏰

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