Escucha la melodía del triste silencio.
Que mata lentamente.
En un mundo de nadie,
Que constituyen cuerpos fríos.
Mueren en un respiro
Dejando sus riquezas en su ahuecado mundo que las convertira en cenizas
Sólo abrazando su pobre alma.
Cuando su conciencia ruegue a está por un poco de paz
Ante los inexpresivos ojos de su Dios.
Allí, y sólo allí
Conocerán el dolor por primera vez.
ah, somos tan poco
