Esto no es más que un inútil intento de describir lo inefable. Al igual que es imposible describir la belleza de una rosa es imposible narrar con palabras lo que significas para mi.En vez de hablar, prefiero quedarme con tu nombre y con tus gestos. Tu sonrisa, tu mirada... pero más con lo que tú provocas en mi. Resulta que todos mis defectos se ven complementados por tus múltiples virtudes. Podría empezar con una retahíla de clichés ahora que si estaría siempre para ti. El problema es que no te puedo asegurar nada más que el presente. Creo además que yo sería más que un mero acompañante puesto que eres lo suficientemente fuerte para recorrer tu camino en solitario, solo te pido que me dejes seguirte y recorrerlo contigo. No te pido nada, pero te debo todo.
