Las mariposas no se pasean por mi estómago,
Mis pulsaciones siguen siendo iguales,
Nada en mi ha cambiado.
No existen nervios, ni aún mejillas coloradas;
La incomodidad no es hallada.
Mi corazón siente seguridad.
Esto es atípico, sin embargo mi tiempo queda en reposo cuando tu risa sale a la luz,
observarte es mi momento preferido.
Cuando te veo todo mi mundo se vuelve cálido.
Podría dar mil vueltas, y correr una maratón por ti y aún así no me cansaria.
Cuando tu estás todo está bien, solo soy yo sin fingir.
Pero una cosa odio de ti,
Me robaste el corazón.
