I

27 6 2
                                        

Las líneas debajo de sus ojos y lo demacrada que está su piel da un claro vistazo de lo mal que está pasándola con los recientes números que no encajan entre los registro de contabilidad y lo que su patrimonio le muestra. Obviamente alguien está asentando sumas de dinero que llevado a la realidad falta, o que ni siquiera existe.

- ¿Mal día?. -

Alza su mirada y esta justamente da sobre el retrovisor, en donde casualmente entra en contacto con la de su chofer, Jongdae.

Kim Jongdae a sido su chofer asignado desde que tiene memoria, el cual se convirtió como su terapeuta desde que empezó a trabajar en la empresa de su padre. Así que no es de extrañar que aquel hombre sepa más cosas de la empresa que el mismísimo presidente de esta, todo porque Sehun cada vez que sale de su turno no hace más que desahogarse con él.

Sonríe desganado y procede a desatar el nudo de su corbata, relajándose y hundiéndose en el cómodo asiento trasero

- Nada nuevo de lo que viene sucediendo hace ya tres meses. -

El castaño asiente y procede poner el vehículo en marcha, sabe que no hay caso en seguir profundizando sobre el tema. Da por entendido que Sehun lo ha intentado todo con su padre pero este hombre es más terco que una mula y se niega a creer que su propio amigo, contador de la empresa, está robándole y poniendo números falsos en los libros de contabilidad.

El vehículo negro de alta gama toma su habitual recorrido, yendo por una casi vacia autopista a esa hora de la noche, y mantiene un trayecto de línea recta hasta que Dae dobla en una intersección inusual pero Oh está tan enfrascado en sus pensamientos de como presentar pruebas ante su padre del presunto ladrón que recién se da cuenta del desvío cuando letras de neon en diferentes carteles de distintos negocios llaman su atención.

Por lo que levantándose de su asiento, se aproxima al asiento del conductor.

- Eh.. Jong, creo que te confundiste de camino. Este no es el recorrido hacia la mansión. -

El aludido intenta contener su típica sonrisa gatuna pero es muy difícil hacerlo viendo el desconcertado rostro de su joven amo.

- Lo sé, lo sé. Pero bueno, hoy ya es sábado y como mañana no hay trabajo pensé que tal vez no vendría mal el tomarse un pequeño respiro. Desconectarse del mundo por un momento. -

Y en lo que su chofer habla, mira a través de la ventanilla para ver justamente que al doblar en una esquina un grupito de hombres con un aspecto más que peligroso mueve su cabeza siguiendo el movimiento del vehículo. Dándole el pensamiento de que si se topa con esas personas no solo se desconectará del mundo sino también de la vida.

- Mira Jongdae, yo entiendo que haces esto con buenas intenciones y te lo agradezco pero-

- ¡Genial! -lo interrumpe- Entonces, andando. Hemos llegado. -

Tras regalarle una sonrisa, observa como su chofer se deshace del cinturón de seguridad y baja sin darle tiempo a oponerse. Porque cuando quiere darse cuenta, Kim ya esta parado a lado del vehículo abriendole la puerta.

Suspira resignado y acomoda de su corbata antes de poner un pie en la acera. Estando ahí parado, alza su vista y se entretiene leyendo un luminoso letrero azul en vertical que esta constituido con tubos de neón.

- ¿En un cuarto?. -

Dae le pone el seguro y alarma al vehículo, y sonriente apoya uno de sus brazos sobre los hombros del azabache como para darle ánimos.

- Descuida, te puedo asegurar que lo de adentro es más prometedor que este sin gracia e insinuante letrero. Andando. -

Hun le da un último vistazo a ese "EN 1/4" y procede a caminar junto al mayor, deseando internamente que las palabras de su colega sean ciertas porque no está de ánimos como para estar dentro de un lugar deplorable junto a su letrero de cuarta.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Oct 14, 2019 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Mancebia//Sesoo~♡Stories to obsess over. Discover now