Un pensamiento desde las sombras
Ayer, hoy, mañana y siempre seremos seres expertos en la inexperiencia de la vida, los días pasaran muy de prisa y desde la lejanía de una oscura noche o de un brillante día veremos nuestros cuerpos en su recorrido existencial tratando de encontrar un sentido, enfocándonos en la vanidad, miseria, dolor, sufrimiento y cada una de las cicatrices que han marcado poco a poco nuestra piel como si de un lienzo se tratase, porque así somos, prestamos mucha más atención en como la vida cambia en un sentido tan relevante e inesperado que nosotros mismos no somos capaces de reconocer, y mejor aún somos seres que formamos parte del cambio, del cambio irreconocible que hemos formado sin darnos cuenta, nos convertimos en unas fieras bestiales cuando de defendernos o atacar al enemigo se trata, encontramos muy dentro de nosotros la parte oscura, y empezamos a descubrir cosas jamás antes imaginadas, algunas veces quisiéramos zafarnos de esa actitud bestial, fracasamos en el intento y todo conlleva a que ya hace en nosotros.
Aún desde la vista lejana he podido apreciar que somos seres que podemos en alguna situación prosperar por la ayuda de otros seres, que en otro momento del recorrido, desgraciadamente se encontraran con el lado bestial y verán la otra cara de la moneda, pero dirijo mi mirada en otra dirección, más allá del suceso y puedo darme cuenta que los látigos de estas personas han estado acechando por mucho más tiempo, entonces pienso fracasar; pero en ese preciso momento me encuentro con otras personas que nos ayudan a regenerar no por completo las grandes zanjas que pensé no tenían cura.
Aun así desde esta distancia prudencial observó mis actos, observó mis errores y mis virtudes, mis fracasos y victorias, mi lado bueno y el malo, y me pregunto ¿He fallado? Y ya tengo la respuesta hace muchísimo tiempo y es que Si, he fallado, y mucho les rectifico pero ¿Y qué? Estoy completamente segura que desde este ángulo o de cualquier otro, inclusive si me enfocará en las vidas ajenas encontrase errores y fracasos en cada uno de ellos y por supuesto unos de mucho más gravedad que otros, pero en esto consiste, construir una mano de hierro y con ella derrumbar todo los estancamientos, ser valiente, superar y saber vivir con esas pequeñas cosas que un día nos harán más grandes.
Yo y tantos otros somos una partícula dentro de un gran mundo tratando de buscar una y otra vez la felicidad, felicidad que encontraremos solo si sabemos que las cosas malas también forman parte de nuestro éxito, que ellas también están aquí por alguna razón y que forman parte de la existencia, solo debemos entender como manipular cada situación y sentimiento, porque aquello que me perturbe o la equivocación de un hecho, no debe tener la importancia necesaria porque el mundo está lleno de tantas cosas maravillosas; que algunos pequeños detalles no muy deseados no pueden acabar con todo ello.
Debemos ser capaces de informarnos de todo lo que enriquezca nuestro ser pero no desechar las cosas que ya hemos adquirido antes, porque aquellas junto a estas nuevas harán un complemento perfecto para demostrar el sentido de las cosas y apremiar correcciones. Puedo decir que estamos en un viaje tratando de evadir nuestra casa, nuestra gente, nuestra vida, pero al llegar a la estación y observar cautelosa el nuevo mundo, he caído en cuenta de que el mundo está lleno de mi natalidad, de mi gente, de mi familia, de mi pasado, porque en cada rincón hay una historia que tiene características que se complementan y que aunque queramos evadir la realidad todos estamos hechos del mismo material.
YOU ARE READING
Un pensamiento desde la sombra
RandomPorque la vida trata de crearnos a nosotros mismos.
