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Cuando la vida te da limones, te dicen que hagas limonada. Bueno, la vida simplemente me dio un limonero entero. 

Hace tres semanas, sentía como si nada en mi vida podía ir mal. Estaba en Hawaii con mi mejor amiga, Rose Knox, su novio Louis Tomlinson y con quién había pensado que sería el amor de mi vida, Shawn Mendes. 

Shawn y yo nos conocimos casi dos años antes en la fiesta de Año Nuevo a la que Rose me invitó. Su novio acababa de hacerse socio de su bufete de abogados y dio una enorme fiesta en su casa para celebrar su acenso y recibir al Año Nuevo. 

Shawn también era un abogado del bufete y me gustaría decir que fue amor a primera vista, aunque mirado hacia atrás, nunca fue amor. Estuve atraída instantáneamente por Shawn. pero nos tomó algunas citas para que realmente congeniáramos. 

Él tenía cabello corto y marrón, ojos café claro y un lado dulce, inocente y encantador. El lado que te abría las puertas, retiraba tu silla e incluso cocinaba y limpiaba después. Pensé que había conocido al elegido. Error.

-De acuerdo, June Venice, es hora de sacar tu trasero del sofá y empezar a actuar como si tuvieses una vida otra vez-dijo Rose cuando entró arrasando en nuestra casa, pisando fuerte en el piso de madera con sus tacones. 

Dejó de caminar cuando llegó al sofá en el que yo estaba sentada, el sofá que estaba empezando a acostumbrarse a mi ritual de día y noche y había formado la perfecta forma de mi trasero.

-Has estado deprimida aquí por dos semanas y ya no voy a dejar que mi mejor amiga deje pasar su vida por un chico. 

-Vete-le grité mientras me atiborrada con una cuchara repleta de helado de menta con trozos-. Estoy bien.- Aunque Rose tenía razón, tenía que dejar de estar deprimida. Mi mamá siempre me dijo que ningún hombre era merecedor de mis lágrimas. Pero con toda honestidad, después de salir con alguien por casi dos años, ¿no tienes permitido unas lágrimas y un poco de depresión después de entrar en su oficina y encontrarlo teniendo sexo con su secretaria sobre su escritorio? Solo había querido sorprenderlo y llevarlo a comer. No sabía que él también tenía una sorpresa para mí. 

-Mañana en la noche voy a echarle un vistazo a ese nuevo gimnasio Club 24 que abrió cerca de mi oficina. Mi jefa está escribiendo una historia sobre eso y me pidió que usara el pase de membrecía de dos semanas gratis que tenemos para hacer un poco de investigación y conseguir todos los detalles para que ella pueda usarlo en su artículo para el sitio web. 

Yo trabaja como Asistente para la CEO, una compañía de internet que recién empezaba, con sede en San Francisco que se llamaba Mejor Sigue Trotando, Nena o mejor conocido por nuestro sitio web, www.mstn.com. Nuestra compañía se dedicaba a proveer entrenamiento e información nutricional al mundo.

-June , mejor que lo hagas o te patearé en el trasero cuando llegues a casa y te arrastraré al gimnasio conmigo el martes por la mañana.- Rose y yo nos conocimos en nuestro primer año de Universidad de California, Santa Cruz hace nueve años, cuando teníamos dieciocho. Con los años, había aprendido que sus amenazas era en realidad promesas. Ella no estaba bromeando. 

-De acuerdo, de acuerdo iré a empacar mi bolso de gimnasio... después de que termine este cuenco de helado.- Rose me puso los ojos en blanco y le saqué la lengua. Aprecié su apoyo y entusiasmo , pero yo nunca había sido una persona mañanera y no iba a empezar ahora. 

Mi día laboral del lunes se hacía eterno y todo loq ue quería hacer era llegar a casa, meterme en mi pijama y ver The Voice. Cuando las cinco en punto llegaron, honestamente tenía en mente medio evitar el gimnasio y hacer exactamente eso. Pero recordé la amenaza de Rose y estaba mas segura que no quería que me levantase a las cinco de la mañana para ir al gimnasio antes del trabajo. De todas formas, eso era parte de mi trabajo y al menos mi jefa me había prometido horas extra de vacaciones por hacer esto por ella. 

De acuerdo, hora de acabar con esta mierda. El Club 24 era una prometedora cadena y de todas formas necesitaba un gimnasio nuevo. Solía ir al gimnasio con mi ex, Shawn, o como Rose le llamaba Shawn asco. Realmente esperaba no tener que colver a verlo, así que afortunadamente este gimnasio abrió hace poco más de una mes y estaba cerca del trabajo y de casa. 

El gimnasio estaba lleno con la usual gente de después del trabajo, pero había dos máquinas de correr libre, una al lado de la otra. Reclamando una de ella para mí, me puse los auriculares de mi iPod y empecé a caminar rápidamente para calentarme. Escuchar música mientras corrías siempre parecía aclarar mi cabeza y ahora mismo no necesitaba nada salvo dejar que mi mente se adormeciera. 

Después de correr por cinco minutos, pensé que iba a desmayarme. Me imagine rodando por la máquina de correr como había visto un par de veces en The Biggest Loser. Eso era todo lo que necesitaba con este gimnasio abarrotado. Baje el ritmo de la maquina de correr para caminar por unos minutos para poder recobrar el aliento. Poco después de eso, noté que alguien e había subido a la máquina de correr a mi lado. 

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Les escribo esta parte por el día de hoy, espero que les guste.  ¿Quién estará alado de June?


Oh, Zayn.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora