-Hey! Ashley! -gritaba a lo lejos una chica pelirroja, me gire y sonreí al verla
-Mary -me acerque a ella y nos abrazamos con fuerza
-donde estabas? Faltaste a química
-si, lo siento, olvide el proyecto y trate de hacerlo en la biblioteca pero, termine muy tarde -baje la mirada
-oh ya veo -se agacho y me miro a los ojos -que te parece si vamos por un helado? Escuche que abrieron una nueva "barra fría" y dicen que sus helados son de los mejores
-en verdad? -reí -Lo dices como si fueran los únicos helados del mundo
-pues dicen que después de que los pruebas no vuelves a comer de otros helados
-entonces vamos a probar, y ver que tan ciertos son esos rumores
Caminamos lejos del campus, hablando y riendo, parecía que seria un buen día hasta que sentí un fuerte golpe en mi cabeza
-No! Ashley!!!! Dejenla!!!
Un disparo y voces extrañas fue lo último que pude escuchar antes de perder la conciencia...
*estación de policía*
-otro día aburrido -suspire y me recargue en mi silla
-después de lo de Raccon ya las cosas normales en la estación te parecen aburridas Leon
-hhmm... Si, aunque me alegro que eso terminara
-crees que termino?
- ... ... No, quizá solo lo contuvieron, pero te aseguro que esas cosas siguen en las calles y no...
-Leon! El jefe necesita verte pronto!
-si, voy -me levante de mi silla y mire a mi compañero -ahora vuelvo -camine hasta el despacho de mi jefe y lo vi angustiado, con ambas manos en su cabeza mientras recargaba sus codos en su escritorio -Jefe... Necesitaba...
-oh Leon... -trago saliva y pude observar su cara llena de angustia
-que sucede?
-han secuestrado a la hija del presidente, y necesito a mi mejor agente para este caso, el servicio especial de la casa blanca pudo rastrear su celular, hasta que la señal se perdió después de unas montañas -se puso de pie y me miró -quiero que la encuentres, y la traigas sana y salva Leon...
-si, esta bien señor, donde están las ultimas coordenadas?
-una escolta especial viene en camino te llevaran a la casa blanca y saldrás de ahí...
-bien...
-señor -entro rápidamente otro policía -llego una camioneta de la casa blanca
-si, gracias -volvió su vista a mí -Leon... Te lo encargo mucho
-cuente con ello señor -salí enseguida del despacho y me dirigí a la salida, topandome con dos hombres de negro
-Leon Scott?
-Sí...
-suba al auto -entró a la parte del copiloto mientras que otro hombre me abría la puerta para entrar, dentro del vehículo había 3 hombres mas, encendieron la camioneta y rápidamente tomamos camino a la casa blanca...
-En algún lugar muy lejano
-hmmm... -abrí mis ojos con pesar, toque mi nuca pues recordé un fuerte golpe y creí estar llena de sangre, suspire al ver mi mano limpia, aun aturdida, mire a mi alrededor, estaba en un cuarto que parecía bodega, con varias cajas con azúcar y algunos botes llenos de trigo -Donde estoy... -me senté y puse mi mano en mi frente, estaba mareada pero supuse que era por el golpe, me puse de pie y trate de mirar por una pequeña ventana que había en la habitación -Un cementerio? ... Que lugar es este -el miedo invadió mi cuerpo, creí que sería mi fin, me senté en una esquina del cuarto y abrazada a mis piernas comencé a llorar, no quería morir y mucho menos morir a manos de una persona malvada, necesitaba salir de ahí, cuando de pronto escuche campanadas de iglesia, ahora entendía que estaba dentro de algún cuarto en una iglesia, sabia que irían por mi, me puse de pie y con botes y cajas construí una barricada para darme mas tiempo si es que querían entrar.
-mientras tanto en un camino a la entrada de un pueblo
-pues... es hasta aquí en donde se pierde la señal...
-es cierto! -exclamo el copiloto con cara de haber recordado algo, atrajo la atención de ambos
-cierto que? -comente con intriga
-tu, tu eres el que logro escapar de el brote del virus en Raccon city verdad?
- ... si...
-AH! y es por eso que nos asustas de esa manera, idiota -le dio un golpe a su compañero y luego volvió a verme -Nosotros tenemos la orden de traerte hasta aquí, espero que no tengas problema...
-por supuesto que no, esta perfecto -aliste mi arma y abrí la puerta del coche -aquí nos separamos chicos, cuídense mucho... -cerré la puerta y comencé a caminar por una pequeña vereda que conducía a la única casa que se podía ver en medio de ese paisaje muerto, mire una vez mas para atrás viendo a los dos policías que no me perdían de vista, di un vistazo a mi alrededor y llegue a la casa, la puerta estaba abierta y entre sin anunciarme, escuchaba ruidos como si pusieran leña en una chimenea, con cautela me acerque y pude ver a un hombre parado frente a un fuego rebosante, suspire y baje mi arma colocándola en su funda -amm... disculpe... señor -me acerque a el y saque de mi bolsillo una foto de Ashley -Estoy buscando a esta chica... la ah visto? -parecía que no atendía a mis palabras, supuse que seria sordo -Señor? -me puse en su rango de vista periférica y lentamente se giro a mi, viéndome con mucho coraje
-que carajo estas haciendo aquí? lárgate cabrón!!
-lamento importunarlo -guarde la foto y cuando volví a mirar el hombre había tomado un hacha, me tiro un golpe pero lo esquive con velocidad sacando mi arma y apuntándole a la cabeza -QUIETO! -se acerco mas a mi -DIJE QUIETO!! -sin hacer caso de mi advertencia volvió a atacar varias veces, retrocedí y no tuve mas opción que disparar, el hombre cayo muerto pero de pronto escuche el golpe de una puerta, corrí a la entrada y esta parecía estar atrancada por el otro lado, golpee un par de veces sin conseguir abrir, escuche el encender de un camión y enseguida los gritos llenos de terror de los policías que me habían traído hasta acá, seguido de una explosión -mierda... tengo que salir de aquí -subí al segundo piso y mire por una ventana que estaba al final de la escalera, sin dudarlo tome vuelo y salte, caí al suelo y tome un respiro
-un forastero...
-que mierda hace un forastero en nuestras tierras
-AQUÍ NO SON BIENVENIDOS! -levante la mirada y me tope con tres hombres de aspecto andrajoso, apunte con mi pistola y sus ataques no se hicieron esperar, dispare en la pierna de uno de ellos haciéndolo caer de rodillas ante mí le di una patada en la cabeza y fracture su cuello, el siguiente hombre me ataco con una horquilla, ágilmente pude esquivarlo poniéndome detrás de el, con una maniobra rápida rompí su cuello, tome la horquilla y le di un golpe al tercer hombre que me ataco con un cuchillo, cayo al suelo y clave la horquilla en su cuerpo, respire y pensé en todos esos años de entrenamiento en el cuerpo de policía, sonreí al ver que si habían rendido frutos, me dispuse a continuar mi camino, adentrándome cada vez mas a un bosque muerto, escuche el llorar de un animal y pude ver atrapado en una trampa de osos a un perro salvaje, mi amor por los animales me impidió continuar y decidí ayudarlo, abrí la trampa liberando su patita y después se perdió entre los arbustos secos -Al parecer, de verdad no quieren forasteros en su territorio -conté al menos 15 trampas de oso escondidas entre la maleza, pero tenia una misión que cumplir, pase por un puente colgante realmente viejo y escuche murmullos
-un forastero...
-vamos, tenemos que avisar a todos
-corran...
Sabían de mi llegada, ahora las cosas serian mucho mas difíciles, pero tenia que hacerlo, llegue a la entrada de lo que parecía el pueblo, entre con cautela ya que mi munición no seria suficiente, a simple vista parecía un pueblo normal, con personas dedicadas al campo, con animales de granja y una vida "simple" pero en sus miradas se podía apreciar el infinito odio por todo aquello que no fuera del pueblo, camine rápido y en silencio hasta una casa cercana, mire los cuartos apenas ocupados por unos muebles viejos y unos botes con comida podrida, que estaba pasando aquí? no parecían zombies, o por lo menos no como los que conocía ellos eran personas con conciencia, personas que sabían lo que hacían, mire por una ventana y vi a varios platicando entre si, cuando de pronto...
-UN FORASTERO! -todos miraron a donde provenía el grito
-ATRAPENLO!
-Maldición -mire atrás y había una mujer viéndome por la ventana, rompió el vidrio con un golpe sin importarle que su muñeca comenzaba a sangrar de manera preocupante, dispare a su cabeza y salí por esa ventana siendo rodeado por 3 hombres, a los cuales también dispare, corrí hasta otra casa y atranque la puerta con un mueble cercano, seguía escuchando a la gente hablar, querían atraparme, querían matarme al costo que fuera, mire por una rendija y de pronto apareció un hombre robusto con su cabeza cubierta por un costal de tela, y en sus manos una motosierra -mierda... esto no se puede poner peor -quite el cargador de mi pistola -10 balas... genial -suspire y subí por la escalera que daba al segundo piso, y en la pared, había una escopeta que parecía vieja, sonreí y la tome pues me serviría mas a mi en la situación en la que estaba, de una repisa tome una caja con munición de escopeta y salí por una ventana que daba a la azotea de lamina de otra casa, escuchaba cada vez mas cerca el ruido de la motosierra
-aquí esta!! -mire a otro hombre que me había encontrado y pronto llegaron mas de ellos, dispare 4 veces mas y tome un hacha para no usar mas municiones pues era importante no gastarlas todas, cuando de pronto detrás de mi escuche una risa y seguido de eso un fuerte golpe, mire al hombre de la motosierra que venia contra mi, mi corazón se acelero y apunte con la escopeta dándole en el pecho, cayo al piso y se reincorporo rápidamente -que dem... - volví a disparar varias veces gastando 8 de mis 15 tiros útiles, no podía combatir contra él cuerpo a cuerpo por la desventaja que era para mi su motosierra, seguí escapando acabando a mi paso con mas de los que me seguían, hasta que, el sonido de las campanas de una iglesia hicieron parar toda la trifulca
-la campana... -uno tras otro tiraban sus armas
-es hora de rezar... -los vi marcharse por una puerta y escuche que cerraban con llave, reí un poco -Que, es la hora del bingo? -trague saliva y comencé a revisar casa por casa pues las personas del campo generalmente tenían armas escondidas en cajones, y si había armas, tenia que haber munición...
-mientras tanto
-De nuevo las campanas... -mire por la ventana -Vienen como abejas a la miel cuando suenan las campanas -camine a la puerta y retire las cajas y los botes para abrir la puerta, me asome a la planta baja, escondida entre las cortinas del lugar para que no notaran mi presencia, los miraba rezar con tal devoción que no tarde en concluir que era una secta, pero lo que no entendía era el por que estaba yo aquí, para que necesitaban que la hija del presidente estuviera encerrada en un lugar así?
-muy pronto, Lord Saddler nos honrara con su visita, y por fin podremos terminar con el encargo que nos pidió...
-esa muchacha sera nuestra gran arma para hacer de el mundo entero el hogar de mas como nosotros -mas como nosotros? esta gente verdaderamente estaba mal, que clase de personas eran entonces... volví a el cuarto en donde me mantenía a salvo, tenia ya anotados en una pared, los tiempos que duraban aquí y el tiempo que la iglesia permanecía sola, tenia que escapar, y tenia que hacerlo antes de la llegada de ese tal "Saddler", aunque estaba segura de que mi padre había mandado a algunos de sus hombres por mi, y tenia la ligera esperanza de que llegaran en un helicóptero a salvarme, me senté nuevamente en una esquina del cuarto y abrace con tristeza mis piernas -te extraño papá... -cerré mis ojos en espera de que terminara la "misa" cayendo en un sueño profundo.
El ruido de un fuerte trueno me despertó, abrí mis ojos de golpe y me levante, un poco mareada puse mi mano en mi cuello, sentía un dolor punzante en el pero supuse que me habría picado un animal ya que el lugar estaba en pésimas condiciones, me acerque a la pequeña ventana y vi como llovía a cantaros, se había hecho muy tarde, mire a la puerta y note como había olvidado poner de nuevo las cajas para impedir la entrada, comencé a temblar, pensando que habían entrado y me habían hecho algo, entre en pánico, cuando de pronto, vi girar el picaporte lentamente -no... -retrocedí hasta que tope con la pared, y vi abrirse la puerta con mucha lentitud, tome una tabla y decidida a todo, la empuñe con fuerza, trague saliva y vi asomarse el cañón de una pistola, no lo resistí mas y lance la tabla -NO! ALÉJATE!! -un extraño entro y esquivo el golpe de mi tabla
-oye, no... espera
-déjame en paz!! -volví a lanzar otra tabla y después un leño el cual dio en el blanco
-AH! tranquila!
-que quieren de mi, déjenme libre!!
-tranquila Ashley, soy Leon, agente especial, eh venido por ordenes del presidente para llevarte a casa
-que? ... mi.... mi padre?
-si... auch.... -sobaba su cabeza por el golpe del leño
-mi padre te mando -lo abrace con fuerza -creí que jamas saldría de este lugar
-pues no -sentí su cálido abrazo y me sentí segura con el -aquí estoy para llevarte de nuevo con tu padre -se aparto de mi y me miro -estas bien? te hicieron algo?
-no... no eh salido de este lugar desde que me trajeron
-es como una iglesia verdad?
-exactamente... se reunían aquí cada 3 horas, la ultima vez que lo hicieron, escuche que decían algo sobre un tal, Lord Saddler... y que... yo seria como un arma para algo que tienen planeado -suspire
-ya veo... entonces es hora de salir de aquí, vamonos -tomo mi mano y salimos de ese cuarto, caminando con cautela aunque la iglesia estaba completamente sola, bajamos y cruzamos por el gran salón y ante el altar había un hombre de pie, con un báculo bastante peculiar en sus manos
-se van, tan pronto? -nos miro esbozando una enorme sonrisa
-tu debes ser Saddler, o me equivoco ?
-no, no te equivocas... pero lamento decirte que no te puedes llevar a la chica...
-ah no? por que la quieren aquí, cual es el motivo de tenerla prisionera
-ella sera el arma definitiva para hacer de este mundo un lugar digno de gente como nosotros, dotados con un poder divino que se nos fue otorgado gracias a la magnificencia de un dios, por medio de mi recibirán el poder que los hará invencibles, me obedecerán y crearemos juntos...
-estas loco... quieres hacer de el mundo un lugar igual de muerto que este sitio? no gracias, quédate con tus locuras...
-ya hemos introducido la semilla que hará de esta chica, un arma increíble, cuando incube, la regresaremos a los brazos de su padre para luego desatar una fiesta de demonios que terminara con un mandato que no sirve -toque mi cuello recordando ese dolor que sentí
-Leon... creo que me inyectaron algo en el cuello -me miro
-PRONTO TENDRÁS EL PODER DE DESTRUIR TU IMPERIO PARA LEVANTAR EL MIO -por la puerta, entraron 3 hombres con capuchas y ballestas en las manos, Leon me jalo del brazo y ambos saltamos por una ventana abandonando el lugar, caímos fuera de la iglesia y me ayudo a ponerme de pie
-estas bien?
-si... solo que para la próxima, avísame para prepararme
-muy bien -sonrió levemente y me quito unos vidrios de mi cabello -bueno, vamonos de este lugar
-si... Leon... que va a pasar conmigo? -baje la mirada -es decir... metieron en mi algo que no tengo idea de que pasara después de que... -puso su mano en mi barbilla y alzo mi rostro viéndome a los ojos
-buscare la manera de quitarte eso de dentro... lo prometo, ahora vamonos de aquí.
Continuara....
YOU ARE READING
Entre Plagas
RandomQue pasaría si la historia tal como se conoce, cambiara. Ashley Graham, una estudiante muy buena y la hija del presidente de estados unidos, fue secuestrada por seguidores de un secta que buscan el control mundial por medio de plagas y parásitos que...
