Capítulo 1: ¿Una pesadilla?

19 2 0
                                        

Estruendo...a lo lejos podía escucharlo, como un sueño muy lejano, ruidos fuertes, pero que no podía percibir con exactitud, como si mi sentido auditivo se fuese perdiendo. Fui consciente también de aquel sonido de alguien resbalando a lado mío, por un momento quise ignorarlo pero no fui capaz, ahora me estaban sacudiendo, decían algo pero no lograba entender que era, poco a poco mi audición se fue aclarando, despacio los sonidos se fueron haciendo claros; entonces mis ojos de abrieron a la claridad, al principio no era capaz de distinguir que había, la visión ante mi se fue aclarando "Cordelia" escuchaba decir a lo lejos ¿así me llamaba? "Cordelia" volví a escuchar de forma insistente mientras el movimiento de mi cuerpo seguía presente, ¿por qué me nombraba? "Cordelia!", de un momento a otro la visión se hizo clara, el chico castaño me movía incesante e insistente

- ¡Cordelia! ¡Despierta, tenemos que seguir! -Dijo de forma desesperada-

- Pero... ¿qué? -Mire a todos lados, no entendía nada

¿Estábamos en medio de un bosque? ¿Qué diablos hacíamos ahí? ¿y por que demonios sonaba como si una guerra estuviera ocurriendo? El me ayudó a levantarme con cuidado, después paso mi brazo derecho por sus hombros y me tomo de la cintura, un fuerte quejido se escapó de mis labios, ¿pero que?, mire hacia abajo...acaso eso era ¿sangre?

- Cordelia, debes ser fuerte, tenemos que irnos, no puedo llevarte de otra forma -insistió comenzando a caminar-

- A-a donde vamos Sam – tartamudeaba y me queje nuevamente, el era mi amigo, por fin estaba consciente-

- Saldremos del bosque, esto es una carnicería Cordelia, no es seguro -Admitió con firmeza, mientras seguía alejándose a paso rápido y constante del lugar-

Transpiraba, el dolor se desvanecía pero estaba dando paso al agotamiento y una sensación de frío indescriptible a pesar de estar pegada a Sam, mi respiración se comenzó a dificultar, a lo lejos podía ver el inicio de la ciudad, la visión se nublaba nuevamente "Ya estamos cerca Cordelia ¡Resiste!", de nuevo su voz se oía lejana, mi cuerpo estaba haciendo un enorme esfuerzo por mantenerse "Vamos Cordelia, un poco más", asentí suavemente, estaba semiconsciente, faltaba poco para llegar a un enorme edificio, no distinguía bien de que era ni nada, la luz comenzaba a apagarse "Cordelia? ¡Cordelia!", intente mantenerme, pero la espesa oscuridad se adueño de mi visión, de nuevo todo se volvió silencio.

Nuevamente los sonidos se comenzaron a hacer presentes como lejanos ecos, al principio completamente inentendibles para mí, conforme pasaban los segundos, que para mí era una eternidad, se fueron aclarando, eran confuso en un principio, y de pronto, las palabras se hacían presentes en un dialogo poco común

- ¿Hay alguna esperanza doctor? -Decía un hombre con una voz grave, sonaba alguien de edad ya avanzada-

- No sabría decirle señor Fox, lleva una semana en esa situación, su cuerpo sufrió graves daños y perdió más sangre de la que habíamos creído, si sobrevive sería un milagro - ¿De que hablaban? El nombre dicho...me suena familiar

- En ese caso solo se esperará un día más, si no hay cambios, active el protocolo 14

El hombre contrario afirmo y los dos se escucharon alejarse, uno detrás del otro, mi mente comenzó a divagar ¿protocolo 14?... protocolo 14...Eutanasia, todo fue claro en ese momento, hablaban sobre mi y el paso a seguir después de esto, ¿una semana? ¿Qué había pasado? Poco a poco fui abriendo los ojos a la claridad, me lastimaba, de verdad lo hacía, pero no tuve más opción que aguantar, parpadee un par de veces hasta que todo fue claro, estaba en una habitación completamente inmaculada y de color blanco "Estoy en un hospital" pensé, con sumo cuidado me incorpore pero el dolor no se hizo esperar, mi vientre, mi pecho y mi pierna derecha dolían, de una manera tal, que me queje de forma sonora, tanto que una enfermera entro en la habitación totalmente alarmada, la mire y una sonrisa se hizo presente en su rostro

- ¡HA DESPERTADO! – Grito, tras de ella llegaron un Médico y Sam, aquel castaño mejor amigo mío

- Hay que avisar a los superiores – Dijo el médico y sin más salió de ahí, la enfermera junto con Sam se acercó a mi

- Estas viva... - susurro mi amigo, tocando suavemente, con la punta de sus dedos, mi mejilla, la enfermera me revisaba minuciosamente

- ¿Qué ha pasado? ¿Qué hago aquí? – Mi mirada al parecer era demasiado confusa, pues Sam sonrío con ternura y se sentó en la silla a lado de la cama

- Te explicare...antes de que venga el Sr. Fox – Se puso serio, antes de empezar a narrar lo sucedido

La guerra se había desatado, aquella a la que habíamos temido tanto y que tratábamos de postergar o detener, éramos cazadores, nuestro deber siempre había sido proteger a los humanos de las criaturas fantásticas que existían ahí afuera, todas las historias que de niños se contaban para asustar a los mas pequeños eran ciertas, pero tratábamos de hacer que aquella fina línea entre la realidad y la ficción jamás se viera sobrepasada, hasta ahora, las principales razas que desobedecieron los acuerdos eran los lobos y los vampiros, todo había comenzado con la muerte de la condesa Elizabeth y fue un panorama en decible que era una crónica de una tragedia anunciada hacia ya bastantes años, la habían asesinado, nadie supo quien, no hubo rastro, pero se le adjudico aquello a la manada Fatum, la mas fuerte de todo este territorio, no se investigó más, comenzaron las confrontaciones, primero verbales, después eran pequeñas riñas por aquí y por allá, lo teníamos bajo control.

Yo era la oficial al mando de la legión Zero de cazadores de esa zona, la mejor y preparada para esas situaciones, o eso creímos. Sam me dijo que detener la primera batalla no fue tarea fácil, pero, hubo algo, que me removió hasta la medula

- Si no hubiera sido por él... – Se vio interrumpido por mis palabras-

- ¿él? – Dije mirándole con cierta curiosidad

- Si, Asher, el Alfa de la manada Fantum – miro mi cara y solo comenzó a reír ¿Qué era tan gracioso? – lo que te diré, prefiero lo tengas en secreto. En medio de la batalla, eres buena, ese arco y sus flechas son mortales en tus manos, pero no viste lo que pasaría en ese momento, estabas tan concentrada tratando de asesinar al primogénito de la Camarilla de Vampiros que no te diste cuenta cuando el canciller de la misma te ataco, fue rápido y certero, todas tus heridas fueron gracias a él, corrí en el momento en que vi que se había acercado, pero no fui suficientemente rápido, y entonces, cuando planeaba acabarte, llego, era un enorme lobo color negro, imponente, lo destrozo sin esfuerzo, fue lo mas raro que pude ver, te protegía y, Cordelia... ¡Ellos nos odian! – hizo una pausa, estaba tan sorprendida que el me miro - la misma cara tenia yo cuando vi la escena – prosiguió - se transformó en su forma humana y te tomo, pude mirarlo Cordelia, en su cara, la angustia, el odio y algo parecido al Amor que no puedo describir, leí en sus labios la palabra "princesa" y luego me miró, te dejo de nuevo y se fue, transformándose en lobo al acto, corrí por ti y pues, aquí estamos, tu viva y yo...sin poder explicarme nada – sus ojos color verde se clavaron en los míos

- ¿Qué paso? ¿Dónde están? – Dije apenas pude –

- Los contuvimos Cordelia... pero la tensión es palpable

Mis ojos fueron de aquí para allá, inspeccionando la habitación, tratando de asimilar cada palabra que Sam había pronunciado hasta ese momento, el me miraba expectante y yo, simplemente no comprendía nada, ¿Por qué el lobo me había salvado? ¿Qué había pasado?, respire profundo, como tratando de reconstruirme, esto era un mal sueño ¿no es así?.

**Continuara**

Hola a todos, mi nombre es Yarely y esta es mi primer historia (yuju!!), de verdad estoy demasiado ansiosa por saber si sera del agrado de ustedes, de cualquier manera, cualquier critica constructiva sera bien recibida, ¡Abrazos para todos!

HunterWhere stories live. Discover now