Siento la luz del sol entrar tenuemente a través de las cortinas blancas de la habitación de mi cuarto. Antes de abrir mis ojos, lo primero que me llega a la mente, después de una cómoda noche de sueño, son esos ojos verde esmeralda tan hermosos con los que Marcela mira, su rostro de porcelana tan blanquito y delicado que esboza una sonrisa perfecta y maravillosa capaz de alegrar el día de la persona más deprimida.
Acaricio una de las almohadas que tengo al lado, imaginando que mis dedos pasan suavemente por su largo cabello rubio. De un tope, abro los ojos y me levanto de un brinco. ¡Necesito verla, abrazarla y sentir ese calorcito que emana su cuerpo! ¡me muero de ganas por hundir mi nariz en su cuello y sentir ese delicioso aroma a vainilla que desprende su ser!
Me dirijo hacia el baño para darme una ducha rápida. Al salir de la regadera me paro frente al espejo del lavabo y contemplo por un instante mi rostro; me veo más pálido de lo normal, tengo los ojos hundidos y vidriosos. Mientras examino mi raro aspecto, veo por una fracción de segundo que mi reflejo se transforma en el de mi difunta abuela y al mismo tiempo, como si alguien tuviera sus labios a milímetros de mi oído, escucho un susurro que me dice - ¡David, ten cuidado!
Inmediatamente toco el espejo con toda mi mano y miro presurosamente a mi alrededor tratando de encontrar respuestas ante tal acontecimiento, me empiezo a agitar. Siento que mi corazón va a mil por hora. Trato de convencerme de que sólo fue mi mente haciéndome pasar un mal rato. Siempre todo está en la mente.
Mis manos tiemblan, como puedo me peino y saco del clóset lo primero que encuentro. Me pongo los mismos tenis que usé ayer y salgo de ese apartamento que mi abuela me dejó de herencia rumbo al parqueadero donde está mi moto. Son las 8:30 a.m., justo a tiempo para llegar y encontrar a Marcela antes de su clase.
Al llegar al campus, camino a paso largo y acelerado directo al edificio de nuestra facultad, no dejo de pensar en lo del espejo: "¡Cuidado!" ¿por qué mi mente me hará ese tipo de cosas? Sin embargo el deseo por ver a Marcela es más fuerte. Mis piernas flaquean, creo que doy la impresión de un cervatillo recién nacido, pero no me importa, lo único que quiero es encontrarla.
Cuando entro a la recepción del edificio, encuentro a nuestros compañeros de carrera pero no a ella. ¡¿Dónde está?! ¡Marcela siempre llega temprano a todas las clases!
Afanosamente pregunto a todos si saben algo de ella, pero nadie me da razón. De un instante a otro mi respiración comienza a ser pesada y me siento cansado, creo que debería sentarme un momento, pero en eso veo entrar a Lina, la mejor amiga de Marcela, entonces me dirijo veloz hacia ella.
Le pregunto si la ha visto o hablado con ella, pero me dijo que la última vez que supo de su amiga fue ayer tomando café aquí conmigo, que después se fue a su casa hecha un mar de lágrimas ; me doy cuenta que estoy hablando entrecortado, me falta el aire. Lina me mira raro, dice que parezco loco con mi tembladera, me pregunta si me siento bien.
-¡Sólo me interesa encontrar a Marcela!- le dije con angustia. Esas palabras la sorprendieron. - ¿Desde cuándo te importa? Ayer en el momento en que te confesó su amor, le dijiste que esos sentimientos son estúpidos y que preferías no volver a hablar con ella- ¿Yo dije eso? - pregunté absorto. - ¿ Y entonces, quién más? dijo con sarcasmo. - En fin, en serio si sabes algo de ella, por favor me dices - Acto seguido, salgo presuroso del edificio dejando a Lina con la palabra en la boca, necesito continuar con mi búsqueda, no tengo tiempo para discutir.
Iré a casa de Marcela, tal vez haya amanecido con resfriado y por eso no vino a clase. Mientras camino con mi paso de cervatillo, dispuesto a salir del campus, siento que el aire me falta cada vez más. Súbitamente una punzada inclemente atraviesa mi pecho. El malestar me obliga a sentarme en una banca cercana. El dolor es agudo, como si me clavaran una espada caliente en el corazón. ¿Moriré sin ver a Marcela? Amanecí sintiéndome de maravilla y ahora creo que voy a morir ¿Por qué me sucede esto? Tal pregunta me hace pensar en lo que Lina me dijo hace unos instantes.
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EL EMBRUJO
ParanormalUn día David se despierta amando profundamente a una mujer de la que él estaba seguro no sentía nada el día anterior. Además, el joven comienza a presentar deterioros drásticos en su salud ,no se explica cómo eso es posible y emprende una investigac...
