Capitulo #01

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{FlashBack}

La habitación estaba vacía y era completamente enorme. Las cuatro paredes que me rodeaban eran en color blanco. Pude notar un espejo en un lado de la habitación, camine hasta el y me vi reflejado en el.

Tenía unas ojeras horribles, mi cara estaba pálida, bueno más de lo normal. Mi cabello rubio lo llevaba suelto con unas ondas hasta cierto punto bonitas, por lo menos mi cabello no era un asco. Llevaba puesto un vestido corto en color blanco, era muy bonito, mis pies calzaban unas zapatillas blancas altas...

Basta, basta. ¿Porque tanto maldito color blanco?.

Quite mi vista del espejo y fue cuando lo vi.

Estaba parado justo frente a mi, sus labios se curvaron para brindarme una sonrisa, se veía guapísimo con unos pantalones, una camisa de vestir y su saco, todo en ese color blanco. Su cabello estaba ondulado y el se veía más pálido de lo normal. Nuestras miradas se encontraron y después de varios minutos me extendió su mano, algo dentro de mi me detenía, me decía que no avanzara.

-Vamos Is-. Su voz me dio una descarga eléctrica por todo el cuerpo y eso hizo que cualquier cosa que estuviera deteniendo ese encuentro se rompiera, me acerque a el y lo tomé ligeramente con mi mano.

-Te eh echado de menos-. Escuche apenas de sus labios, me estiro la mano y me abrazo. Cerré mis ojos con fuerza mientras lo estrechaba entre mis brazos. Olía delicioso.

-Me dejaste-. Le reproche, aún seguíamos abrasados.

-No te deje Mia-. Me soltó lentamente mientras tomaba mi cara con sus perfectas manos. -Estoy contigo siempre... Aquí-. Uno de sus dedos apuntó mi corazón.

-Sabes a lo que me refiero Noah.- Mis manos subieron a su cuello y el me tomó por la cintura.

-Sólo disfruta el momento-. Sus labios me sonrieron y acto seguido besaron mis labios, el tacto de sus labios con los míos me hicieron sentir viva, algo que no había sentido durante mucho tiempo desde que el se había ido. Trate de borrar cualquier cosa en mi cabeza y como Noah había dicho, 'disfrutar el momento'. Nos besábamos con delicadeza y después con desesperación, después de lo que me pareció un buen largo rato, me beso rápido en los labios haciendo que nuestro encuentro terminara.

Me miro nuevamente y me beso suavemente en la frente, sus manos detenían las mías y poco a poco el las fue soltando mientras se alejaba, trate de detener las lágrimas pero me fue inútil. En unos segundos comencé a sollozar, el se iba nuevamente.

-Noah, no te vayas-. Le grite y le grite pero el sencillamente se alejaba, trate de seguirle pero cuando estaba apunto de alcanzarlo desapareció.

Caí al suelo de inmediato, mi corazón se hacía pedazos nuevamente. Tenía la mirada baja, miraba el suelo y le recordaba.

Y ahora es cuando te das cuenta que hay cosas que no se superan, aunque pasen meses, años, siguen doliendo.

{FindelFlashBack}

-Isabella, Isabella- En la puerta se escuchaban pequeños golpecitos, yacía acostada boca abajo en la cama, suspire y me senté de inmediato en la cama. Vaya sueño había tenido. Ah pesar de que habían pasado 2 años sin el, aún seguía recordándole.

Mi hermano entro por la puerta y de sentó aún lado de mi.

-¿Volviste a soñar con el?-. Limpie con mi mano los restos de lágrimas.

-Vamos Mía, han pasado tantos años-.suspiro. - Tienes que ir a terapia o algo-.

-Edwar, lo superare ¿ok?.- Me pare enseguida de la cama, me puse las pantuflas que estaban aún lado del pequeño escritorio y me dirigí al baño.

-Vamos a ir a la playa con la familia de papá, es obligatorio así que arregla tus cosas y tu aspecto... Nos iremos en una hora.- beso mi mejilla y desapareció por el umbral de mi puerta jalando para cerrarla. Me acerque Y le puse llave a la habitación.

No quería salir, quería quedarme acostada, pero como Edwar había dicho no me estaban preguntando. Saque de mi armario la ropa que me pondría, busque mi ropa interior y me dirigí a darme un regaderazo.

Sentí el agua recorrer mi cuerpo con delicadeza, no quería cerrar los ojos pues sabía que lo vería a el y tan sólo el simple recuerdo dolía.

Salí de la regadera antes que su imagen apareciera, me puse la ropa interior y salí así a buscar mi ropa armario, había elegido un short y una blusa vieja pero recordé que la familia de mi papa era algo especial así que saque un vestido nuevo que me había regalado mi hermano el pasado mes, el vestido era blanco y precioso. Me lo probé y al mirarme en el espejo sentí un nudo en la garganta.

-Es el mismo del...-. Me había quedado sin palabras, una lágrima rodó por mis mejilla y la quite de inmediato.

Termine de arreglarme y a preparar mi mochila para irnos. Busque mi reproductor de música en el escritorio donde estaba mi computadora, lo metí a la maleta y busque mis zapatos.

-Vamos Is-. Mire a Edwar parado aún lado de mi.

-Ya estoy lista.- tomé mi celular, mi medalla. Edwar tomó mi maleta y me tomo de la mano. Nos dirigimos hacia la puerta, me regrese enseguida a buscar debajo de mi almohada el anillo que conservaba con tanto amor. Mi hermano solo suspiro y bajo las escaleras. Mientras yo lo seguía.

-Buenos días Mía-. Mi padre se acercó y beso mi frente. El era alto y guapo, casi tan guapo como mi hermano.

-Buenos días papá., ¿Dónde esta mamá?.

-Terminando de subir las cosas al auto.- me sonrió. - Desayuna algo, el camino es largo.-

-¿No puedo ir en mi auto?.- Le sonreí lo más amplio posible, sabía que le era imposible negarme algo. ¡Vamos! Era la niña de sus ojos, su pequeña.

-Isabella-. Me miro tratando de negarme el permiso. Jale a Edwar y le abrase.

-Vamos papá, Edwar irá conmigo. ¿Si?.-

-Esta bien.- me dio un beso en la mejilla y después le hablo a mi hermano.-Con cuidado.-

-¿No es posible negarle algo, ¿Verdad?.- Ambos rieron y yo me acerque al refrigerador por una manzana.

Después de un rato, le arrojé las llaves a mi hermano, el se dio cuenta que las había sacado de un lado de la mochila.

-¿Sabías que te darían permiso?.-

-Es el privilegio ser la princesa de papá-. Le sonreí y después subimos al carro. Nos llevaría una hora y media llegar a la playa así que sería un largo recorrido, conecte el usb en el auto y recargué un poco el asiento mientras disfrutaba de el aire que entraba por la ventana.

¿Juntos? Por siempre.Where stories live. Discover now