Se contó que hace 50 años un meteorito calló al bosque de uno de los reinos más poderosos en aquel entonces, tal poder que se fue desvaneciendo entre los años. Un Reino lleno de cultura, comida deliciosa y música alegre se iluminó una noche por un plazo corto de tiempo antes de sentir el piso moviéndose en medio de la noche.
Las pueblerinos de aquel Reino nunca habían sentido ni visto algo parecido en toda su estadía, por lo que rápidamente empezaron a alarmar a guardias que no tardaron en despertar al rey para recibir direcciones. Los ojos pesados de aquel joven rey quedaron como platos al escuchar esa noticia, rápidamente se dirigió a su balcón, observando esa luz brillante salir del bosque. A todos les asusta lo desconocido, pero como Rey debe mantener seguro a su pueblo, por eso envío a diez de sus guardias más fuertes a revisar cualquier cosa que haya caído.
Obedientes, aquellos guardias salieron aterrorizados del ahora brillante bosque ellos decían ver dos “seres” fuera de éste mundo, eran altos e imponentes según lo que dicen, pero según lo que contaron, había algo que los diferenciaba a los dos, a uno le llamaron “ser bueno” y al otro “ser malo”. El ser malo los atrajo con su voz, la voz era tranquila e imponente a la vez, fue tan atractiva que a pesar de no ver nada por el brillo de este ser, se acercaron, pero en cuanto se acercaron los guardias lo suficiente para satisfacer la vista del “ser malo”, él los atacó, lanzó luces de todos los colores conocidos en los diferentes cuerpos de los guardias hasta que el “ser bueno” se interpuso en su camino e interrumpió los ataques del “ser malo”, después ambos discutieron en un idioma incomprensible al odio humano. Por eso los guardias fácilmente les dieron los apodos correspondientes a su actitud o gravedad de daños que sufrieron. Los guardias no pensaron dos veces antes de salir corriendo, no querían atacar, solamente querían correr de ellos a pesar de su atracción.
Después de informarle al rey lo que había sucedido, él prohibió la entrada al bosque por toda la noche hasta saber que era lo que estaba pasando. Tratando de volver a dormir unas horas después en la madrugada, volvió a suceder algo parecido, solo que en esta ocasión se pudo ver una luz llegando hacia aquel bosque, no duró mucho tiempo, algunos lo vieron, algunos no, pero la mayoría del pueblo observó como uno de los “seres” subió por la luz que se dirigía hacia las nubes de la madrugada. Nunca se supo cual de los dos fue el que subió, nunca se supo si alguno subió o si ambos lo hicieron pero aún así, hasta el día de hoy, el paso al bosque está prohibido pues nadie se atrevió a poner un pie encima, y los que entraban no solían volver pues se perdían tratando de seguir alguna voz.
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Aquel día pudo ser el peor día de su vida. Su nombre es Altar, es lista, bonita y su voz tranquila atrae a todos. Alioth es su mitad, también es listo, guapo y su voz impone respeto por cualquier palabra que diga. Ambos compartieron su reinado como príncipe y princesa de las estrellas. Sus creadores son los gobernantes de las galaxias como reina y rey. Las dos mitades fueron muy queridos por todos pero uno más que el otro.
Altar, querida por todos ya que su apariencia física y personalidad son de desear. Tiene un lindo cabello celeste brillante adornado con un recogido al lado izquierdo, con la longitud de dos metros que le llega hasta sus pies, también tiene algunos brillos en el cabello que resaltan sus ojos, adornados con unas grandes pestañas, sus ojos son una representación de las galaxias y constelaciones alrededor del universo, lo grande de sus estos dejan ver con claridad como se mueven con constancia las galaxias de manera literal. De complemento tiene sus labios lo suficiente carnosos para tener una buena forma resaltan sus mejillas y cara, todo esto va con una piel color durazno muy suave y brillante. Lo último pero no lo menos importante de su apariencia, tiene unas frágiles y grandes alas que arrastra con su cabello, también son pesadas para aquel que no las posee, éstas alas le ayudan para viajar el universo y arreglar cualquier problema que le manden, todas estas características combinadas con un cuerpo de reloj de arena, la vuelven una de las princesas más bellas entre el Reino de los Reinos. En cuanto su personalidad, es una personalidad que todos desearíamos en alguna persona, es amable, seria en temas importantes y tranquila en todos los aspectos, hasta el momento, no conoce que es el enojo y se preocupa por los demás cuando ve problemas, lamentablemente, es muy inocente y se deja llevar mucho por lo que siente.
Alioth, él tiene el cuerpo y la cara en total relación con la simetría. Igual que su mitad, tiene el cabello del mismo tono y un tango largo hasta los hombros, aunque su cabello es más oscuro aún se puede ver el brillo en este, siempre lo ata con una liga haciendo una cola de caballo floja y deja algunos mechones sueltos que resaltan sus ojos, sus ojos son parecidos a los de Altar pero el de él muestra más estrellas que la propia noche en la tierra, sus ojos tienen una mirada amable pero puede ser engañosa pero tampoco se lograría notar pues su altura es fuera de lo normal, es un poco más alto que Altar y su cuerpo es marcado con músculos y bien desarrollado. Por su parte, sus alas son aún más fuertes que las de ella y más grandes, pero algo que arruina su belleza es la personalidad, es engañoso, malo en situaciones y egoísta en todos los aspectos.
El príncipe chiflado, Alioth, no soportó que Altar fuera más querido que él, todos la felicitan por ser la mejor princesa de las constelaciones, por ser hermosa, por hacer bien su trabajo y aunque causa problemas, apenas y la castigan por ello ¿Y él? ¿Por qué nadie felicita a Alioth? ¿Acaso él es el responsable por no recibir felicitaciones? Sea lo que fuera, él no lo soportó y se enfrentó a Altar en una pelea.
Allí fue cuando ambos cayeron a la tierra por accidente, Alioth empujó a Altar por el balcón sin pensar en las consecuencias y Altar con tal de no caer, tomó a Alioth de su saco blanco que siempre lleva, pero al final, ambos cayeron en un reino en la tierra, inmediatamente los reyes y reinas de todas las cosas existentes en el universo reunieron sus fuerzas para crear un portal de luz hacia el mundo de los reinos de nuevo para que ambos volvieran, pero solo uno regresó y fue Alioth, él dejó a Altar en la tierra, al final de todo, su plan si funcionó. Para que los reyes y reinas vuelvan a juntar la misma energía para un portal así, se necesitan muchos años. Por el momento Altar quedará en el mundo de los humanos hasta que puedan rescatarla, y aunque ya ha pasado mucho tiempo, no han conseguido la suficiente energía, pero los reyes y reinas no se ven tan apurados en ese sentido.
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"La Princesa Caída"
FantasyEl desamor y egoísmo de un príncipe le causó problemas a una princesa. Él no pensó en las consecuencias de tal acto. Ella, espera el rescate de alguien, quien sea, necesita que la saquen de ese mundo porque no conoce nada de aquel lugar donde viven...
