[No importa qué me pase a mí, el sol sigue brillando igual, la noche cae, cada mañana sale nuevamente el sol, no importa cómo o dónde esté, el mundo no cambia, después de todo sólo soy uno de tantos otros seres humanos que hay en el mundo]
Es triste darse cuenta que a pesar de lo que a uno le pase el mundo sigue igual, somos tan egoístas que si nuestro mundo se nos viene abajo pensamos que nos sentiriamos mejor si todo a nuestro al rededor cambia, es triste pensar que no somos tan importantes, que no somos indispensables.
Podemos estar toda la noche llorando, podemos sentir que ya no tenemos las fuerzas necesarias para levantarnos cada mañana, podríamos perder a la persona que más amamos, podríamos perder algo muy valioso para nosotros, puede que nos sintamos culpables todo el tiempo que sintamos que ya no podemos pensar sin que nuestro pasado salga a flote, que no podamos dar un paso sin que algo de esto pueda suceder; puede que nuestros días sean una roca gigante que cargamos sobre nuestra espalda y que pensemos que sería mejor si no existieramos, pero aún así el mundo sigue siendo mundo y nada cambia excepto nuestra vida, sabemos que no va a dejar de existir el universo por más que nosotros sí, aunque duela sabemos que es así.
Creo que es porque siempre pensamos en grande, las personas que están a nuestro al rededor no son en lo primero que pensamos, esas personas que nos apoyan, que nos quieren, a las que les duele vernos sufrir, a esas que sí les cambiamos su mundo cada vez que estamos mal o si no estuviéramos, sólo con el hecho de hacer o decir algo ya se lo cambiamos.
Pero somos tan egoístas que aunque lo reconozcamos no podemos cambiar porque, al fin y al cabo, nos importa más ser reconocidos que ser amados.
YOU ARE READING
I Don't Know
RandomQuiero compartir estas reflexiones que empecé a escribir como un desahogo. A veces hay cosas que nos saturan tanto y que muchas veces no podemos contar por eso sabemos que un teclado, una hoja, un lápiz siempre van a estar ahí para nosotros, esperan...
