1

16 0 0
                                        

Se encontraba en una inmensa llanura, en donde se respiraba aire puro.

Todo parecía indicar, que la tranquilidad por fin había llegado a su vida.

Una voz de una joven mujer le llamó por su nombre; acto seguido, acudió en su llamada. Ella le estaba esperando.

Bajo un árbol que proyectaba una amplia sombra, la cual les cubría y les protegía de los rayos del sol, se hallaban un mantel de picnic, y sobre éste, una cesta, en cuyo interior podía observarse numerosos bocadillos de varias clases.

-Oooooooh, qué pintaza tienen.

+No es que fueran para ti, pero tampoco quiero que se echen a perder; y ya que estamos aquí, podríamos comérnoslos, ¿te parece?

-Ya estamos tardando, jajaja.

Tomó dos emparedados, uno de ellos era de jamón y queso, su favorito, y el contenido del otro, eran un par de rodajas de tomate, acompañadas de varias tiras de lechuga, las cuales estaban cubiertas por mayonesa.

-UUUUUUUUF, ¡¡¡¡¡allá que voy!!!!! -y en cuatro bocados, hizo desaparecer el emparedado vegetal.

La mujer que lo acompañaba, miraba con cierta alegría cómo el joven degustaba aquella comida con mucho entusiasmo. Era la primera vez que veía con sus marrones y brillantes ojos, que alguien disfrutaba verdaderamente, de algo que tanto empeño ella había puesto.

-Venga, venga, no me dejes a mí solo disfrutar de estos manjares divinos... ñam, ñam, ñam... ufff qué delicia...

+¿D-De verdad...? ¿De verdad te están gustando?

-¿Gustar? Qué va. ¡¡¡ME ENCANTAN!!! Todo lo que es comida y tenga pinta deliciosa, tiene que ir p'al buche jajajaja.

La mujer desvió la mirada hacia un lado, se sonrojó y esbozó una ligera sonrisa.

+G-Gracias... -con un hilo de voz, le expresó su gratitud.

El joven se quedó mirándola durante unos instantes y también se sonrojó.

-Con esto, siento que tengo energía para rato, ¡¡¡¡VAMOOOOOOS!!!!

Se dirigió hacia donde ella estaba y, uno de sus brazos fue a parar detrás de las rodillas de la mujer y el otro detrás de su espalda, la cargó.

Ella, evidentemente, se sorprendió.

+N-NOOOO, B-BÁJAME -mientras se sonrojaba aún más y se llevaba ambas manos a la cara.

-JAJAJAJAJA, ¡¡¡ENERGÍA AL MÁXIMO!!!

En una de esas virguerías, el joven perdió el equilibrio, y tanto él como la chica cayeron al suelo, ella encima de él, quedando así, la espalda del chico ensuciada por el césped.

Sus miradas se encontraron, dejando así a la vista un silencio bastante incómodo, pues sus rostros estaban muy cerca el uno del otro, y sus labios, a punto de conectar.

Él acarició una de sus mejillas y la besó.

Ella se lo correspondió y posó sus manos sobre los hombros del muchacho.

La felicidad que se palpaba en el ambiente estaba en su momento más álgido, cuando ella empezó a desvanecerse lentamente.

Él trató de retenerla, rodeándola con sus dos brazos, pero resultaba imposible.

Su corazón palpitaba con mayor intensidad en su pecho, mientras un mar de lágrimas empezaba a desbordarse en sus ojos.

Lo último que pudo observar de ella, era que su mano entrelazaba con la suya, mientras gritaba con todas sus fuerzas que no se fuera.

Océanos OníricosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora