Es media noche de un domingo macabro condenado a convertirse en pocas horas en un lunes lúgubre sin sentido por no tener tu presencia, hundido en mi cama sin poder conciliar el sueño, el resplandor blanco de aquella hermosa luna llena que siempre embeleso, se escabulle con el viento que ingresa por la lumbrera, acarreando con ella el fantasma de tu recuerdo, es igual a ti, estatura mediana, pelo lacio y sobre todo tus hermosos ojos marrones oscuros que muero en ellos. ¿No sé qué vienes hacer?, ¿No sé cuál es el motivo de esta visita superficial y vacía?
Comienza a dar vueltas por el alrededor de mi cama mirándome persistente-mente, haciendo imposible que consiga cerrar mis ojos, intento no prestarle atención disfrazando su presencia con un poco de música, pero es algo imposible, cada estrofa de cada canción me hace recordarte aún más y tu fantasma toma más fuerza volviéndose más molesto creyéndose inexpugnable y superior a mí.
Se sienta en el orilla de la cama, no me quita la mirada y puedo ver mi perdición en esos insustituibles ojos marrones oscuros, repitiéndome a cada minuto la frase "déjame partir", no la comprendo, si hace cinco meses que ya no estamos juntos, busco la manera de entablar una conversación preguntándole como te dejo partir si ya no te tengo cerca, solo dices "déjame partir".
Mi habitación se vuelve fría como un iglú que ni siquiera el edredón de tres plazas me calienta, ¿No sé qué hacer? Tu voz dulce, se vuelve un poco fatigosa por tener que escuchar a cada minuto la frase "déjame partir", me coloco la almohada en la cara con tanta fuerza que me quedo sin aire, pero sigo escuchando aquella frase absurda y sin sentido dicha por ti.
Llorando te grito déjame en paz pero me repites otra vez "déjame partir" se levanta de la cama a caminar por toda la habitación pero esta vez sin decir una solo palabra pero aquel silencio abrumador me trasporta mentalmente a un panteón solo, triste y olvidado un día de difuntos, me calmo un poco pero todavía siento mis mejillas húmedas por las lágrimas provocadas por ti.
Te acercas hacia mis cuadernos, te noto un poco furiosa y de un tirón con gran fuerza los botas al suelo, de uno de ellos caen cinco fotos tuyas, las recoges me miras sonriente, mientras me dices "déjame partir" noto algunas lágrimas que rueda por tus pálidas mejillas mientras vuelves a sonreír, tu estado de ánimo es muy cambiante que me frustro por no saber qué hacer en estas instancias.
Creo que me estoy volviendo loco, cierro los ojos y los vuelvo abrir, pensando que es una pesadilla disfrazada de un sueño lúgubre que me hace mucho daño, pero me llevo la grata sorpresa que ya estoy despierto, escucho una música de fondo que pareciere marcha fúnebre que condena tus recuerdos al exilio, estiras tu mano invitándome a bailar sin pensarlo dos veces cedo, comenzamos a bailar y tu perfume me hipnotiza que pareciera que flotáramos.
Intento rozar tus labios de color rosa pálido pero me evades, lentamente instalas tu cabeza en mi hombro izquierdo, me susurras otra vez aquella frase terrorífica que no quisiera oír otra vez, mientras te aparto de mi lado. Furiosa me despojas de un tirón la cadena con tu inicial y dices tú única línea "déjame partir" mientras la pisoteas.
Me desplomo cayendo de rodillas, ¡tú figura me hace daño!, me quedo inmóvil mientras me abrazas por la espalda, siento que algunas lágrimas tuyas ruedan por mi cuello, otra vez escucho esa frase perturbadora que destruye mi vida. Intento llorar por tu maligna presencia pero mis pupilas no generan ni una gota de agua salada, quiero que te marches de aquí en silencio y me dejes en mi oscura soledad que es mejor que tener presente el fantasma de tu recuerdo.
Te vuelvo a preguntar ¿Qué hago para que me dejes en paz? Simplemente me contestas "déjame partir. Está bien tu ganas te dejare partir, en ese momento mi corazón se divide en dos, el dolor están fuerte que de nuevo mis ojos producen lagrimas como una noche lluviosa. Sonríes pero yo no puedo parar de llorar siento como desaparecen los recuerdos tuyos de mi mente.
Tu sonrisa cada vez es más grande y mi dolor más intenso que me siento desfallecer, caigo de nuevo tocándome mi herido corazón, viéndote alejarte mientras me dices "gracias por dejarme partir", dañado y casi sin vida me das un último beso que me mata.
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El fantasma de tu recuerdo
RomanceUn chico sigue a aferrado al recuerdo de su ex y su mundo gira entorno a esa persona que ya se ha alejado de él, una noche de la nada el recuerdo de sus amada decide presentársele para que la deje marcharse en paz.
