Ren
-Ren, necesito que lleves este Ramen a la mesa seis
-Claro -tomé la bandeja con el plato de ramen caliente y lo llevé a su respectivo cliente; un hombre gordo de unos 45 años aproximadamente- su orden señor, un ramen doble picante
-Gracias joven - el hombre analizó su comida y seguida de una pequeña reverencia de mi parte me retiré al siguente pedido. Y es que este era mi trabajo de todos los días, bueno, de lunes a viernes y de medio tiempo para ser exactos.
A eso de las 5:30 PM terminaba mi turno en la casa del Ramen y al ser 23 de marzo hoy era mi cumpleaños.
-Ren, ya vete, casi no hay gente y supongo que quieres ir a festejar con tu hermano y tus amigos - la señora Wong junto a su esposo son los dueños del lugar, y aparte de ellos, aquí sólo trabajamos una chica llamada Hela y yo
-Sólo falta media hora para que acabe mi turno, y además no tengo ninguna prisa señora Wong
-Ya cállate y vete muchacho. Aprovecha que mi esposa mi esposa y yo estamos de buen humor- dijo el señor Wong al salir de la cocina con un envase de comida en mano- además estos pastelillos de arroz se van a congelar en esa media hora - él me extendió el envase y su esposa me regaló una cálida sonrisa - felíz cumpleaños Ren, sigue trabajando duro
-Gracias señor y señora Wong-tomé los pastelillos y les devolví la sonrisa
- No es nada, sabes que te apreciamos por ser un muchacho trabajador Ren, además de apuesto- me sonroje por el comentario de la anciana e hice una reverencia de 90º como agradecimiento
-Entonces iré a cambiarme y saldré por atrás
-Claro, ve con cuidado y dile felíz cumpleaños a tu hermano de nuestra parte
-Claro, nos vemos el lunes, con permiso- fui a la bodega trasera donde suelo guardar mis cosas; me cambié y salí por la parte que da a un callejón.
Cuando salí el cielo estaba bastante nublado, supuse que lloveria en una hora o menos. Lo bueno de que mi departamento esté a sólo unas cuantas calles del restaurante, ya que no había traído paraguas.
Empecé a caminar con paso firme por el camino a casa, pero antes pasé a comprar algunas cosas para la despensa y luego continué con unas pequeñas gotas de lluvia encima de mí; ya a una cuadra del edificio estaba corriendo, la lluvia empezaba a caer muy fuerte, pero resbale en la entrada, lo cual hizo que se cayeran unas cuantas cosas de mi bolsa. Mientras intentaba recoger todo del piso, alguien me tendió las manzanas que habían rodado un poco lejos y cuando terminé de recoger todo junto al desconocido encapuchado, me ayudó a levantarme y a llegar a la entrada, puesto que yo estaba cojeando un poco.
-Gracias por todo- levanté mi vista y me encontré con su hermoso rostro, de una piel que se veía suave y blanca como la leche, con unos ojos pequeños pero hermosos, con un semblante serio, pero que no disminuía su belleza.
-No es nada, vamos te ayudo a llegar a tu departamento
- Yo puedo subir sólo, en serio-me tomó de la cintura y su otra mano sostenía mi brazo tras su espalda
-Yo te llevo, además apuesto a que no sabías que yo también vivo aquí- y tenía razón, yo nunca lo había visto en el edificio
-En serio?
-Sí, en el sexto piso apartamento 408- ya en el ascensor su tacto empezaba a provocar un cosquilleo extraño, a pesar de su voz pesada- dime tu piso
- Quinto piso- lo marco en el ascensor y este empezó a subir-y... desde cuándo vives aquí?
-Llegue el martes, mi tía se fue de viaje por un año, así que me dejó a cargo de su departamento, lo cual voy a aprovechar- sonrió y sus ojos se cerraron, tenía un lindo eye smile, lástima que duró poco
-Bueno.... - las puertas del ascensor se abrieron en mi piso- aquí me quedo yo
-Vamos- me siguió llevando y se quedó parado frente al pasillo- y bien, cuál es tu departamento?- desde cuándo los desconocidos te llevan hasta la puerta de donde vives?
-387...- me guió hasta mi puerta y al fín me soltó- muchas gracias emmm...- aún no sabía su nombre
- Lee Jae no, pero me puedes decir Jeno- me tendió su mano y la estreche por amabilidad
-Huang Ren, pero me puedes llamar sólo Ren
- Bueno Ren, ha sido un gusto ayudar a mi nuevo vecino- me apoyé en mi puerta y se despidió-adiós Ren...
-Adiós Jeno...-lo vi alejarse y entré al departamento, eso no había sido un encuentro casual, pensándolo bien fue un tanto extraño; un chico demasiado apuesto como para vivir aquí y que además sea educado y amable con un desconocido no es normal..
Al entrar sabía que Jun estaría jugando vídeo juegos como siempre, el que sea nuestro cumpleaños no cambiaba nada, al igual que todos los años.
- TRAES DE COMER?! - Escuché a Jun gritar desde su habitación- MUERO DE HAMBRE!
-Por qué no sales a ver por ti mismo?!- alce la voz lo suficiente para que él me escuchara, y no los vecinos como Jun acostumbraba. Mientras tanto calentaba los pastelillos de atroz
-ESPÉRAME CINCO, YA CASI TERMINO CON ÉL- se escucharon disparos y un sonido de victoria creado por el vídeo juego, seguido de pasos descalzos en el piso de madera- hola hermano, no irás a cambiarte? Estás empapado- Jun se encontraba en pijama: boxers y una camiseta; apoyado en la encimera de la cocina obvservandome
-Claro, tú mira los pasteles de arroz, mientras me cambio, son el felíz cumpleaños de parte de el señor y la señora Wong
-Les das agradecimiento de mi parte el lunes, pero....por qué cojeas?
- Ah, esto- vi mi pierna adolorida y recordé al extraño- me caí en la entrada y un vecino nuevo del edificio me ayudó a llegar aquí
-Oh, pondraste una pomada o algo para el dolor
-Claro, no te preocupes- entré a mi habitación y me cambié por una pijama y unas pantuflas cómodas. Ya cambiado fui a comer con mi gemelo menor mientras veíamos una serie en Netflix, como dije, un día común. Y al anochecer cada quien fue a su habitación.
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Espero les guste el primer capítulo 😄
Acepto críticas y consejos
Y no olviden siempre reproducir los MVs de los chicos💕
Agradezco la portada a @Jungdery ❤
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LOVE AT PAR ~{NoRen & RenMin}~
FanfictionLos gemelos Ren y Jun cambiarán sus vidas por enamorarse poco a poco de dos extraños mentirosos; que manipularán su vida lentamente, hasta convertirlos en esclavos de esa cosa llamada amor que nunca esperaron sentir. Un amor que podría llegar a ser...
