prólogo

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-hace 20 años-

Es de noche, un día con lluvias torrenciales. Amalia toca la puerta desesperadamente del hombre al que juró nunca pedirle ayuda. Pero un problema tan grande, requería medidas desesperadas.

Jerónimo abre la puerta, y por arriba de sus lentes, observa a aquella mujer que una vez amó parada allí, totalmente empapada y con una cara que pedía a gritos ayuda. Pero no podía dar el brazo a torcer, su orgullo ahora era más grande que el cariño que alguna vez le tuvo.

No le tomó más de una fracción de segundo volver a cerrar la puerta, y Amalia nuevamente volvió a tocar su puerta, esta vez con más determinación que antes.

La lluvia merma un poco, lo suficiente para que Jerónimo, desde el interior, escuche entre golpeteos y llantos, la desesperada voz de Amalia diciendo:

— Estoy embarazada.  

titulo en procesoWhere stories live. Discover now