Adicta a tus besos, tienes el don de estremecer mi cuerpo, mi cuerpo pide más pero a mi lado ya no estás.
Llegaste y no te quedaste una gran desilusión en mi dejaste.
Yo que anhelaba tus dulces labios y te convertiste en un desengaño.
Me hiciste presa de una ilusión que hoy se desvanece en mi corazón.
Solo me queda decir adiós y esperar a que se borre esta decepción...
