Somos esclavos,
esclavos de nuestro trabajo.
Somos esclavos,
esclavos de nuestra pena,
de nuestro agobio,
esclavos de nuestro estudio,
esclavos de nuestra pasión.
Somos esclavos,
y lo seremos siempre,
porque los esclavos,
nunca desaparecen.
¡Oh libertad que no hay!
¡Oh libertad que no vuela!
¡Oh libertad atrapada!
¡Oh libertad callada!
Cuando puedas volver,
aquí estará el ser humano,
sin saber retroceder
al tiempo que llamábamos ayer.
