Nuestro amor es como la textura de una flor,
suave al tacto ajeno pero frágil al nuestro;
No te gusta la publicidad amorosa,
tampoco la privacidad absoluta.
Nadie tiene que conocer nuestra intimidad,
todos tienen que saber que yo te pertenezco,
Me encierras en cuatro paredes,
para hacer realidad tus fantasías,
pero nunca las mías.
Tus ojos brillan de locura al verme,
y los míos brillan de terror,
con tan solo sentir tu presencia.
Eres como las rosas que empiezan a marchitarse,
lindas en su contorno y podridas en su interior;
Su tallo es tu cuerpo, lleno de espinas.
Me deje hundir por ti,
hasta lo mas profundo de tu miseria.
Me deje morir hace tiempo,
Me deje morir en el preciso instante
en el que no sonreía al verte llegar,
y si al verte partir de esta casa.
Esta casa que es mi prisión, tu fortaleza, tu castillo;
y que en poco tiempo sera mi cementerio,
donde veraz mi alma partir
y destruirás mi cuerpo.
Pero no entristezcas seré libre,
libre de ti, libre de mi,
libre de tu desquiciada locura,
y libre de mi falta de cordura y valentía.
